
¿Buscando un buen lugar para comer en Valencia? Déjame contarte sobre el Restaurante Albarracín, que está en C. de Xiva, 26, Patraix. Este sitio no es cualquier restaurante, aquí te mandan directo al corazón del Mediterráneo. Desde tapas que son pura delicia, hasta un calamar perfectamente elaborado que te va a dejar con ganas de más. Y si eres fan del jamón, prepárate para flipar con el que sirven, es una experiencia que no querrás perderte.
El rollo en Albarracín es acogedor y auténtico, perfecto para disfrutar de una comida con amigos o familia. El personal es super amable y siempre está atento a lo que necesites. Las patatas bravas son un must, crujientes y con ese toque picante que te hace querer repetir. Además, aquí los arroces son la especialidad y tienen unos platos de marisco que están para chuparse los dedos. Así que, si estás en la zona, no dudes en pasarte por este local donde la comida mediterránea se vive al máximo.
Restaurante Albarracín
Página web
Horarios Restaurante Albarracín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–1:00 |
| martes | 8:00–1:00 |
| miércoles | 8:00–1:00 |
| jueves | 8:00–1:00 |
| viernes | 8:00–1:00 |
| sábado | 8:00–1:00 |
| domingo | 9:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Albarracín
Dónde se encuentra el Restaurante Albarracín en Valencia
¡Tienes que conocer el Restaurante Albarracín en Patraix! Este sitio es un verdadero descubrimiento. Desde que cruzas la puerta, te reciben con una sonrisa que te hace sentir como en casa. El personal es increíblemente amable, siempre dispuesto a echarte una mano. La verdad, es uno de esos lugares donde el buen rollo se siente en el aire.
Y la comida... ¡madre mía! Espectacular, de verdad. Todo lo que probamos estaba para chuparse los dedos. Platos bien presentados, elaborados con ingredientes de calidad y, lo más importante, con mucho cariño. Cada bocado te hace entender que aquí saben lo que hacen. Los precios son muy razonables, en torno a 11 € para un menú diario que vale cada euro. La calidad es difícil de superar por ese precio.
No puedo dejar de mencionar a Magda, la dueña. Es una mujer encantadora y acogedora, de esas personas que hacen que un lugar destaque. Desde que nos saludó personalmente, su calidez se notó y estuvo pendiente de nosotros durante toda la cena. Es increíble cómo su atención al detalle hace que la experiencia sea aún mejor.
El ambiente es súper relajante, con un nivel de ruido bajo que permite charlar sin problemas. Ideal tanto si vas en grupo de 5-8 personas o si simplemente quieres disfrutar de un buen café a metros de la Avenida del Cid. Habitualmente, no tendrás que esperar para ser atendido.
Así que si te preguntas, ¿dónde se encuentra el Restaurante Albarracín en Valencia? Tienes que ir a la C. de Xiva, 26, Patraix (46018 València). Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y mejor atención, ¡este es el sitio! ¡Definitivamente quiero volver! ¡Altamente recomendado!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Albarracín
Así que, si estás buscando un sitio chido en València, el Restaurante Albarracín está muy bien. Te cuento que fui allí por una cena de empresa y salí bastante satisfecho. Todo estaba buenísimo, con una buena variedad de platos para compartir. Ya con eso llenas la pancita, no te digo más. La noche que fuimos, el ambiente era tranquilo, perfecto para charlar y disfrutar. Y el servicio, de diez, muy amable y atento. No me lo pensaría dos veces para volver. Ah, y me han dicho que a mediodía también se come genial.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que no todo es perfecto. Escuché de alguien que tuvo una experiencia chunga por allí. La camarera, en lugar de ser amable, se nota que no tenía ganas de trabajar. Se dio media vuelta antes de que terminara de pedir, y ni siquiera preguntó si necesitaba más. Y ni hablar de las papas bravas, que según cuentan, eran más feas que un mal día. El precio también parecía un poco excesivo para lo que era: pagar de 1 a 10 € y que la comida no esté a la altura, pues como que no.
Y luego está la de otro amigo que ni de broma se va a atrever a volver. El arrancar el café con leche a 3 € un día y luego 3,40 € el siguiente, sin ningún sentido. Eso sí que es un lío total. Ya te digo, las camareras no son lo más y el tiempo de espera puede resultar lento. Al final, te deja con preguntas sobre la calidad del servicio. Pero al menos, si lo que buscas es una buena cocina mediterránea, en el Albarracín hay opciones interesantes, aunque hay que tener cuidado con las experiencias de cada uno.
Cuáles son algunas de las tapas que se pueden encontrar en Albarracín
Venga, que te cuento un poco más sobre el Restaurante Albarracín. Si estás buscando un lugar que sea una joyita en Patraix, este es el sitio. La comida está fresca y sabrosa, con un ambiente que, a pesar de ser un poco feo por dentro, se compensa con el trato del personal. Con precios que van entre 10 y 20 € por persona, no puedes pedir más. La atención es sobresaliente, y muchos lo califican con 5 estrellas por eso. Así que si buscas algo sin demasiadas pretensiones pero con buena comida, no lo dudes.
Claro que no todo es perfecto. Hay alguna que otra opinión negativa. Hay quien ha tenido unas experiencias lamentables. Un cliente mencionó que los camareros no supieron gestionar una situación complicada y que no le hicieron ni caso con un problema que tuvo. Para nada es lo que uno espera cuando va a comer. Así que, eso sí, siempre hay que tener en cuenta que el día que te toca una mala atención puede arruinar la experiencia. Pero no te preocupes, la mayoría de las críticas son bastante positivas por lo que se ve.
Si decides ir, no dudes en probar esas tapas, que son una maravilla. Algunos mencionan chipirones, huevos rotos con jamón y croquetas en su menú. Y no te olvides del famoso chivito. Es el plato que ha dejado a más de uno contento y con ganas de repetir. Así que, no dudes, ¡Albarracín puede ser tu nuevo lugar favorito!
Por qué el calamar del Restaurante Albarracín es tan destacado
Ya te digo, si habías visto la pizarra en la entrada del Restaurante Albarracín, ahí te ponían los packs de almuerzos y todo eso. Pero al llegar y pedir, te sueltan que como es Lunes de Pascua, solo puedes pedir de la carta. En serio, ¿qué les pasa? Mucha gente está buscando trabajar y a estos tipos detrás de la barra no parece importarles nada. Eso sí, la comida, el servicio y el ambiente se llevan un uno bien ganado.
Pero luego, te encuentras con gente que ha tenido una experiencia totalmente distinta. Unos comentan que el servicio es un cinco, y no les culpo. Dicen que el personal es super agradable y detallista, es como si estuvieras comiendo en casa. La opción de ir a comer o cenar, o simplemente ir a picar unas tapas, ¡no se puede dejar pasar! Y básicamente te lo ponen todo fácil, de un cinco para arriba, claro.
Por otro lado, hay quienes cuentan que la comida está bien, el ambiente también, pero el servicio deja que desear. Anotan que sería bueno que la camarera se formara un poco más en cómo tratar a la gente. Si no tienen algo en la carta, en vez de responder borde, podrían ofrecer alternativas y no ponerse a recoger los platos de manera impersonal. La verdad, un poco de amabilidad no le vendría nada mal, así que se llevan un tres y un uno para el servicio.
Sin embargo, hay quienes han tenido suerte, como un grupo grande que llegó sin reserva y, ¡pum!, los acomodaron. Se llevaron un diez en relación calidad-precio con un menú que estaba de rechupete. Y ni hablar de cómo el precio del menú está muy bien y la comida es de calidad. A veces, no es necesario reservar, pero si no quieres arriesgar, mejor llamar.
Y, para terminar, ¿por qué el calamar del Restaurante Albarracín es tan destacado? Pues simple, que sobre todo, la calidad de la comida parece ser bastante bien valorada. Pero ojo, que si no tienes suerte con el servicio, la experiencia se puede resentir un montón. Ahí lo llevas, entre lo bueno y lo malo, hay un hilo que se podría mejorar, y el calamar, si te sientes aventurero en un buen día, podría ser el plato que te lleve a darles otra oportunidad.
Qué características tiene el jamón que se sirve en este restaurante
Mira, te cuento, el Restaurante Albarracín en Patraix, que queda en C. de Xiva, 26, no es precisamente un lugar al que recomendaría a la ligera. He estado ahí un par de veces porque me queda cerca del trabajo, pero para qué te voy a mentir, la atención de los empleados es un desastre. Te miran con cara de perro y ni se dignan a decirte un "hola" o un "gracias". El servicio es deprimente, y eso me tira para atrás. Además, los precios son un misterio, porque te cobran lo que les viene en gana. Ya no vuelvo, la verdad.
La limpieza de este lugar tampoco es para tirar cohetes. En varias ocasiones he notado un olor a fritanga que no se aguanta, y los baños parecen un campo de batalla. La atención es horrible, y lo poco que ofrecen para gente con intolerancias es casi nulo. Sorry, pero no voy a gastar mi dinero en un sitio donde ni te tratan bien ni hay higiene. De hecho, hay peña que ha tenido experiencias igual de malas, como que la dueña se siente la reina del mundo y te habla con un tono bien desagradable. Vamos, que aquí falta un poco de humildad.
Pero, ojo, hay quienes han tenido mejor suerte. Por ahí hay críticas que dicen que el sitio tiene buena relación calidad-precio y que la comida está bastante bien, sobre todo si pillas una mesa en la terraza. Un buen plan para echarte unas tapas y tomar algo bajo el sol. Y sí, parece que tienen cremaet, que es un punto a favor. Pero, claro, mientras la comida esté bien, el servicio puede hacer que te lo pienses dos veces.
Ahora, si hablamos del jamón, la cosa se complica. Ni idea de qué características tiene el jamón que sirven, porque con lo que he visto, no hacen mucho hincapié en la calidad de los productos. Sabiendo que también hay comentarios sobre el menú y las tapas, me atrevería a suponer que en un día bueno, el jamón puede hacer el pase, pero si lo han servido junto a un plato lleno de malas vibes y un servicio de pena, no sé si vale la pena. Así que ya sabes, si decides ir, ve con precaución y no te fumes la experiencia si está muy cargada de agobio.
Cómo es el ambiente en el Restaurante Albarracín
Venga, hablemos del Restaurante Albarracín en Patraix. La cosa se pone un poco rara con el café. Seré honesto: el café aquí deja mucho que desear. Un con leche que parece un batido de leche, el cortado está malísimo y el solo es literalmente agua, sin crema ni nada, una decepción total. La verdad, para empezar el día, me tuve que ir a buscar otro sitio. Así que en comida, le pongo un 1, el servicio un 3 y el ambiente un 3.
Un día de Reyes fue la última vez que fui. El sitio estaba lleno y ruidoso, como un mercado. Probé el arroz meloso de gambón y, aunque estaba bien, sabía a un pelín a quemado. Además, el lomo un poco reseco. A pesar de eso, el servicio rápido y los precios están bien, 20-30 € por cabeza. Así que, en un global, le pongo un 3 a la comida, un 4 al servicio y un 3 al ambiente.
La verdad que el Albarracín tiene su encanto. No se puede negar que lo hacen bastante bien y aún tienen margen de mejora. Por eso, quién sabe, a lo mejor me animo a volver, le doy un 4 a la comida, un 3 al servicio y un 4 al ambiente. El local tiene buen rollo.
Pasando a lo positivo, hay días en los que el servicio es super rápido y atento, especialmente si pides el menú del día. Ambientes familiares son lo que hay aquí, con esas raciones ni grandes ni pequeñas. Pero ojo, hay que tener en cuenta que aparcar puede ser un lío. Aún así, el acceso para sillas de ruedas está bien y eso siempre suma. En cuanto a la comida del día, le pongo un 4 en comida, un 5 en servicio y un 5 en ambiente.
Y mira, en general, el ambiente en el Restaurante Albarracín puede ser un poco ruidoso y variable, dependiendo del día. A veces es familiar y acogedor, perfecto para comer con la familia. Pero hay momentos que puede estar descontrolado y eso puede afectar la experiencia. Así que, ya sabéis, si lo visitáis, preparadlo mentalmente.
El Restaurante Albarracín es un buen lugar para comer en familia o con amigos
Y mira, si lo que buscas es una buena experiencia, el Restaurante Albarracín no debería estar en tu radar. Te lo digo por experiencia. Un almuerzo que supuestamente cuesta 5,50 euros se convierte en 9 euros cuando les da la gana, y eso de solo de lunes a viernes ni lo mencionan en el cartel. Te tratan como si estuvieras pidiendo un favor y ni eso, porque la tortilla que servían parecía pavimento. ¿Y qué me dices del trato? Vaya actitud la de la camarera, más seca que un desierto. Un 1 en servicio no le haría justicia.
Si pensabas que la cosa mejoraba con la paella, te aviso que no. El arroz estaba muy crudo, como si hubiera estado en una pelea con el fuego. Las patatas bravas eran una broma, un charco diminuto de ajoaceite y las puntillas a penas tenían sal. El postre, si se le puede llamar así, era tanto un chiste que lo servían en un plato de taza. Y ni hablar del ruido, parecía que había un concierto en vez de una comida tranquila. Me quedo con un 1 en comida y 2 en ambiente.
La verdad es que no debería haberme sorprendido: es un bar de una castaña por el que te clavan precios altos. Lo único que lo salva es la ubicación. A veces parece que están ahí solo para llenar mesas sin importar la calidad. Si me preguntan, mejor no volver.
Si eres de los que a veces se arriesga, ya te digo que el menú no está tan mal, pero es como un disco rayado que se repite. Lo único decente es que el servicio es decentito, son atentos, pero el ambiente, con tanto griterío, puede arruinar la comida. Yo hasta podría sugerir que pongan algo de Bossa Nova para bajar el volumen y que la gente se hable con un poco de respeto. Pero, ¿realmente es un lugar para comer en familia o con amigos? Pues, con lo que te he contado, a mí me parece que, a menos que tengas un estómago de hierro y estés buscando una experiencia "interesante", mejor busca otro sitio. Al final, el restaurante Albarracín no vale la pena.
Qué opinan los clientes sobre el servicio del personal en Albarracín
Ya te digo que Restaurante Albarracín tiene días de todo, y no todos son buenos. Fui a almorzar y para ser sincero, me decepcionaron. Ni unos simples cacaos y olivas al llegar, ¡y eso que al menos son gratis! Pedí un bocata de lomo, y la calidad era de segunda, como si no les importara. La chica que nos atendió, latina la vi, parecía que le quedaba mucho para terminar su jornada. Servicio malo, comida que no brilla. La nota fue de 1 en todo. Por esa experiencia y lo que pagué, dudo que vuelva a almorzar allí.
Pero luego, cuando vamos en grupo, es otra historia. Fui con 27 colegas a un par de cenas y ni tan mal. La comida buena y aunque el menú era preestablecido, estaba bien cocinado. Eso sí, el postre un poco escaso, pero la comida en general tuvo buena pinta. El servicio fue bastante correcto, rápido y tuvieron paciencia con nuestro grupo fiestero. Le doy un 4, y la verdad que he ido dos veces y en ambas he salido satisfecho. Así que, si te animas con un grupo, quizás te sorprenda.
El rollo cambia en invierno, porque hay una terraza al sol que es una maravilla con una cerveza fresca. Pasar el rato ahí es de lo mejor que puedes encontrar. Pero no todo son flores, porque hay opiniones muy negativas. Un grupo se quejó sobre la paella insípida y raciones escasas, además de un servicio lamentable, con camareros que parecían más interesados en otra cosa que en atender. Lo de los alérgenos fue un verdadero desastre, donde casi tienen un ataque. Se olvidaron de las peticiones y la chica se comportó mal, lo que generó un cabreo monumental. Eso me hace pensar que el servicio del personal tiene que mejorar muchísimo. Así que si vas, cruzaremos los dedos para que te toque un buen día en cuanto a trato.
Cuáles son algunas de las especialidades del restaurante
Oye, que me habéis preguntado por el Restaurante Albarracín y no puedo dejar de recomendároslo. Es un buen sitio para almorzar, de verdad. Tienen un producto de calidad y el trato es super amable. No sé si habéis estado, pero la sensación general es que se cuidan mucho de la experiencia. Todo el mundo le da 5 estrellas, así que ya sabéis que no es cualquier cosa.
Ahora, no todo es perfecto. He escuchado que hay cosas que no molan tanto. Un colega se quejó de que le cobraron 5 euros por un pincho de tortilla, y eso no debería pasar. El servicio estuvo así así, y aunque la comida no se podía quejar, la experiencia no fue la mejor. Por cierto, si tus planes son un brunch, te diré que el almuerzo valenciano fue un poco decepcionante. Con un bocadillo que no parece lo que promete, y sin cacao ni olivas, a 6 euros ya no compensa mucho.
Pero no todo es malo. Si te decides por el menú del día, ahí la cosa mejora. Comí arroz al horno que sabía al de toda la vida, y la carrillada tierna estaba de rechupete. A solo 10 euros tienes tres primeros y tres segundos a elegir, además de postre o café. Así que, si queréis pasar un buen rato sin rascaros mucho el bolsillo, vale la pena.
Para los que no sabéis qué pedir, lo que me han dicho que está bien son los bocadillos y, por supuesto, el menú diario con esos platos clásicos. ¡A ver si os animáis a probarlo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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