Tomates Verdes Fritos

Tomates Verdes Fritos

Si buscas una buena onda y buena comida, tienes que pasarte por Tomates Verdes Fritos, en C. Emilio Sánchez Vera, 13, 16002 Cuenca. Este lugar es un tesoro escondido donde mezclan lo mejor de la cocina mediterránea y mexicana. Te aseguro que su menú no te dejará indiferente: puedes probar desde un singular rape hasta un salmorejo que te hará volver por más. Además, la onda fresca del restaurante se siente desde que entras, ¡aquí el servicio es de primera!

Y no te preocupes si eres vegano, hay opciones para todos los gustos, aunque la oferta vegana es más bien limitada (los nachos con guacamole son un must). Aquí lo que importa es que la cocina es saludable y hecha con ingredientes frescos y de temporada, ¡y a un precio que no te romperá el bolsillo! Después de darte una vuelta por la Parroquia de El Salvador, este lugar te espera con los brazos abiertos, ideal para grupos o eventos. Así que no dudes en consultar sus horarios y llamar antes para asegurarte de que están listos para atenderte. ¡Tienes que probarlo!

Tomates Verdes Fritos

Restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 774 Reseñas
Dirección: C. Emilio Sánchez Vera, 13, 16002 Cuenca
Teléfono: 660 06 46 96

Horarios Tomates Verdes Fritos

DíaHora
lunes13:30–16:30
martes13:30–16:30
miércoles13:30–16:30
jueves13:30–16:30
viernes13:30–16:30, 21:00–24:00
sábado14:00–16:30, 21:00–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Tomates Verdes Fritos

Dónde se encuentra el restaurante Tomates Verdes Fritos

Si estás buscando un sitio chido para comer en Cuenca, tienes que probar Tomates Verdes Fritos. Este restaurante tiene 5 estrellas por una razón. La comida es espectacular, con una amplia carta que no te dejará indiferente. Sabores intensos y una atención sobresaliente, ni te digo lo bien que lo pasamos. ¡Estaba a reventar! Si no quieres quedarte sin mesa, mejor reserva porque pueden haber casi 80 personas y solo hay 3 camareros que se encargan de todo. Pero no te preocupes, te atienden de lujo.

El menú es muy variado y usan productos de temporada, así que si tienes alguna intolerancia o sigues una dieta especial, aquí se adaptan para ti. El local, por cierto, es un lugar bien decorado, amplio, con buena luz y muy limpio. No sé tú, pero yo me vuelvo loco con los arroces, las cremas y la pasta de entrantes. Y si de segundos hablamos, esos costillas son un must. ¡Y los postres! No dejes de probar su tarta de queso, fresas con mascarpone o un brownie con helado. Te prometo que vas a hacer un hueco para ellos, ¡merece la pena!

El tema de precios ronda entre 20-30 € por persona, alfresco. En cuanto al servicio y el ambiente, de 10, ¡todo perfecto! Y aunque el aparcar puede ser un poco rollo, hay opciones de aparcamiento gratuito en la calle. Además, es accesible para sillas de ruedas, así que no hay problema si vas con alguien que lo necesite.

Y para responder a tu pregunta: Tomates Verdes Fritos se encuentra en C. Emilio Sánchez Vera, 13, 16002 Cuenca. ¡Anímate y dale una oportunidad!

Qué tipo de cocina ofrece Tomates Verdes Fritos

Y mira, si vas a Tomates Verdes Fritos en la calle Emilio Sánchez Vera, 13, te cuento que no te vas a arrepentir. Fuimos a probar el menú de fin de semana y, la verdad, ¡estaba bastante abundante! Empezamos con unos garbanzos y un arroz campero con pollo que estaban de lujo. El arroz, ¡qué rico!, los garbanzos también se pasaron, pero ojo, la satsuka de berenjena un pelín salada y la pasta con ajo muy bien. En general, buena comida, pero ya les vale un poco con la sal, ¿no? El precio por persona, entre 10 y 20 €, está tirado para lo que ofrecen. Comida: 4 estrellas, Servicio: 4 estrellas y Ambiente: 4 estrellas. Y, por favor, no te vayas sin probar el brownie con helado, eso es un caramelito seguro.

Ahora, si eres vegetariana, ¡te vas a poner las botas! En este sitio también lo tienen más que cubierto. El gazpacho y el cuscús son top. Aunque fuimos pensando que era solo veggie, vimos que tienen opciones con pescado y todo nos dejó contentos. El menú diario, por 18 euros, es la bomba: dos platos, bebida y postre. Asegúrate de ir con reserva porque rapidito se llena. El sitio tiene un ambiente amplio y relajado, ideal para varios grupos. La decoración súper mono, con ese aire retro-industrial y un mural de Frida Kahlo que le da un toque especial.

Sobre el acceso, no hay lío. Es apto para sillas de ruedas, ya que todo está en la planta baja, y si llevas peques contigo, también se pueden sentir cómodos, hay tronas. Eso sí, aparcar puede ser un poco complicado, pero al ser una calle no tan concurrida, algún hueco puedes encontrar. ¿Qué tipo de cocina ofrece Tomates Verdes Fritos? Una mezcla de platos sabrosos, con opciones vegetarianas y ricas como el cuscús y el menú diario, así como algunas propuestas más tradicionales que dan en el clavo. ¡Un sitio para repetir, sin duda!

Cuáles son algunos platos destacados en el menú

Te cuento que Tomates Verdes Fritos en C. Emilio Sánchez Vera, 13, es un sitio que te va a flipar. Tiene una valoración de 4 estrellas, así que ya sabes que no es cualquier lugar. La comida es genial, muy fresca y repleta de matices de sabores. La carta es un menú abierto, donde eliges dos platos de un montón de opciones. Perfecto para comer algo saludable y rico, con opciones vegetarianas y veganas. Pero ojo, el servicio es un poco lento, media hora entre platos, así que si te da hambre rápido, mejor ve con paciencia.

Lo mejor de todo es que el ambiente es muy chill, entonces si vas con niños, no hay problema, tienen bastante espacio entre mesas. Además, el lugar es bonito y acogedor, ideal para pasar un buen rato. La crema de melón es un must, es simplemente espectacular. En cuanto a precios, el menú del día te sale por alrededor de 19,90 €, bastante razonable para lo que ofrecen.

Por otro lado, si buscas platos destacados, el estofado es uno de esos clásicos que no decepcionan, y si eres más de marisco, el salmón está muy bien, aunque a veces lo sirven un pelín frío. También dicen que el risotto con verduras está para mojar pan. Las tartas, en general, destacan, sobre todo la de queso, que ha enamorado a más de uno. Así que ya sabes, dale una oportunidad a Tomates Verdes Fritos, pero sin prisa, ¡que vale la pena!

Es necesario hacer una reserva para comer en Tomates Verdes Fritos

Mira, si estás en Cuenca y no has pasado por Tomates Verdes Fritos, ¡te estás perdiendo de algo brutal! Estuve por ahí unos días y, te prometo, fui a almorzar tres veces. Todo estaba súper fresco, lleno de sabores, y los platos se presentaban de una manera que te daban ganas de sacarles fotos antes de hincarle el diente. Mi favorito, sin duda, fue el risotto con tinta de calamar. Eso es amor al primer bocado. Y ni hablemos de los postres, ¡deliciosos por donde se les mire!

El ambiente es cheer y cómodo, un lugar donde puedes relajarte y disfrutar. El personal es rápido y atento, así que ni te preocupes. Te atienden en un abrir y cerrar de ojos, haciendo que todo sea más fácil. La música y el rollo moderno del sitio le dan un toque único que lo hace perfecto para ir con amigos o en pareja. Solo he ido al mediodía, y la variación en el menú es la bomba. Cada lunes tienen entre 10 y 15 platos para elegir, ¡así que no te falta opción!

Ahora, para los que son celíacos, cuidado con la tarta de queso. Hubo un pequeño lío con la galleta y, aunque al final te lo cambian, es mejor preguntar dos veces. Si no, la experiencia puede acabar jodida y no quiero que eso te pase, porque el resto es genial. De verdad, antes de esto, todo era perfecto, pero hay que estar atentos a esos detallitos.

Y para rematar, si te estás preguntando si necesitas hacer una reserva para comer, te diría que mejor lo hagas si quieres asegurarte un buen sitio, sobre todo en fin de semana. No hay mucha espera, pero nunca está de más prevenir. Así que, ¡no esperes más y ve a disfrutar de la experiencia! ¡Hasta la próxima, Teresa!

Ofrecen opciones veganas en su menú

Ya te dije que nos fuimos a Tomates Verdes Fritos en Cuenca, en C. Emilio Sánchez Vera, 13. El local está bonito, amplio y luminoso, pero, ¡madre mía! Hacía frío. No sé tú, pero yo no aguanto comer sin calorcito, así que comí con el abrigo puesto. Y para colmo, en los baños era un tremendo frío, no es lo más agradable que digamos. Así que, si vas, prepárate para eso. De momento, mi nota sería un 7/10 solo por el frío.

En cuanto a la carta, lo de abrir con el QR está bien, pero nos encontramos con un problemón. La camarera nos dice que había dos cartas: una mejicana y otra de menú del día. Y cuando decidimos ir a por la comida mejicana, nos escucha y nos dice que solo la tienen los fines de semana. ‍♀️ ¿No podía haberlo dicho antes? Al final, el menú de la semana tiene 10 platos, pero uno, el de pescado, ¡no lo tenían! Así que nos quedamos con 9 opciones, pero, ojo, no hay primeros ni segundos, tú pides lo que quieras, pero como la mayoría son primeros, al final te quedas con hambre. Pedí la ensalada y un quiche, y la ensalada era pequeña, y el quiche, sin una misera hoja de lechuga. Vamos, que hasta la ensalada cabía en el plato del quiche, eso fue mi comida. Tuve que pedir un plato de cuscus para llenar un poco. Nota para la carta: 7/10.

Lo bueno es que la cocina se llevaba un buen puntaje, ¡estaba todo bastante bueno! El cuscus, el quiche, la pasta, las costillas, las berenjenas en tempura. Pero, los postres, ¡qué mal! El brownie era mediocre y el gofre, suspenso. Tenían potencial, pero servidos calientes hubieran ganado puntos. Nota de cocina: 8/10.

Hablemos del servicio. La chica es majísima y todo, pero hay un problema: estaba sola y el restaurante estaba a tope. Los primeros llegaron rápido, pero los segundos tardaron un poco, y no llegaron bien coordinados. Para pedir los postres, tuvimos que avisar, y ni hablar de que tardaron tanto que pensamos que los gofres se hacían en el micro, pero no… también llegaron fríos. Mi nota para el servicio sería un 6/10.

Y la relación calidad-precio: 15 euros con bebida, bien, pero cuando sumé lo que pedí de más, ya se subía a 23 euros. Por eso le doy un 6/10. ✅ Lo mejor: la cocina. ⬅️ Lo peor: el frío y lo escaso de algunas raciones.

Ahora, para los que se preguntan si tienen opciones veganas en su menú, pues, la verdad, no lo vi por ningún lado. Así que si eres vegano, ve con cuidado, porque parece que no tienen mucho que ofrecerte. Mejor que te lo pienses dos veces antes de ir.

Qué tipo de ingredientes utilizan en sus platos

Claro, sigamos con lo que estábamos hablando. Tomates Verdes Fritos es un lugar que se lleva 5 estrellas sin discusión. La comida es de otro nivel, con platos que te sorprenden y te hacen querer volver. Imagina poder degustar raciones que son ideales, aunque, ojo, si eres de los que come a lo grande, tal vez te quedes con un poco de hambre. Recomendación: la crema de espárragos con apionabo y el asado de verduras con miel y mostaza son imprescindibles. De segundo, no te puedes perder el picantón y el bacalao con tomate. Y si hablamos de postres, la tarta de manzana con crema inglesa es ¡ideal! Tornados de sabor, te lo prometo.

Aunque todo lo anterior suena genial, el restaurante tiene sus peros. La climatización no es la mejor y la espera entre platos puede alargarse más de lo que quisiéramos. Las empleadas son muy atentas, pero eso no tapa el tiempo que tarda la comida en llegar. Recuerda: si vas en grupo, mejor tener un poco de paciencia y aprovechar ese momento de charla mientras esperas.

Una de las cosas que más ha impresionado a la peña es que, si vas un sábado, tienen un menú especial donde te ofrecen tres primeros para degustar. ¡Todo buenísimo! Y lo mejor es que si buscas opciones vegetarianas, pueden adaptar los platos al instante. Eso sí, más vale reservar para asegurarte un sitio, aunque si vas en grupo pequeño, te sientan rápido. Todo pinta bien hasta que te topas con comentarios negativos de gente que no ha tenido una buena experiencia, sobre todo con las opciones veggie y veganas. Les falta un poco de conocimiento para identificar los platos, y eso puede ser un caos.

Al final del día, la variedad de ingredientes que utilizan es impresionante. Trabajan con productos frescos y locales, y eso se nota. Puedes esperar desde verduras de temporada hasta proteínas que le dan un giro a los platos. Así que, si buscas un sitio con cocina original y buen ambiente, Tomates Verdes Fritos es el plan. Pero, a la próxima, recuerda lo que te digo y lleva tu mejor actitud y hambre moderada.

El restaurante tiene un ambiente adecuado para grupos o eventos

Y bueno, si te estás preguntando qué tal está Tomates Verdes Fritos en Cuenca, la cosa va genial. Es un sitio que se lleva 5 estrellas sin dudarlo. Vas entre semana y pruebas su menú, ¡y por solo 14.90€ te dan una buena comilona! La comida es sabrosa y fácil de digerir, con un ambiente tranquilo y acogedor que invita a relajarse. Además, tienen un sistema de menú mediante QR que es claro y no te da dolor de cabeza. En serio, repetidos varios platos y todos estaban a la altura. La relación calidad-precio es brutal, sin duda, volvería otra vez.

Ahora, si tu rollo es más vegetarianos, te va a flipar. Este sitio es un hallazgo si buscas opciones. Tiene un aire vintage que mola, y la comida está buenísima. Desde arroz hasta bulgur, quiches y ensaladas, hay bastante variedad y todo con un toque que te deja con ganas de más. ¿Te cuento un secreto? Los postres son para morirse. Por cierto, si no te apetece comer ahí, que sepas que también tienen take away y su comida llega sin problemas a través de Just Eat.

Pero deja que te cuente, no todo es perfecto. Hubo una experiencia no tan buena relacionada con el servicio. La camarera rubia, que en teoría debería ser amable, se pasó de frenada con su mala educación. Nos alzó la voz y todo... un lío. Pero, con suerte, su compañera vino al rescate y nos atendió bien. Una pena que ese pequeño detalle nubló lo maravilloso que podría haber sido el servicio.

Y ya para cerrar, el lugar es bastante espacioso y con buena decoración, así que si te preguntas si hay suficiente ambiente para grupos o eventos, la respuesta es que sí, es un sitio adecuado para juntarte con amigos o celebrar algo. Así que ya sabes, si andas por Cuenca, Tomates Verdes Fritos es una parada obligada.

Qué servicios adicionales ofrece el restaurante

¿Sabes qué? Tomates Verdes Fritos es una joya oculta en Cuenca. Si estás buscando un sitio donde comer rico y disfrutar de un ambiente acogedor, este es tu lugar. Te sientas, y ya desde el primer momento, el trato es tan cercano y simpático que te hace sentir como en casa. El menú diario está tremendo: ¡comida de 5 estrellas! Unos entrantes para compartir, un plato principal de los cinco que proponen y un postre que te dejará con ganas de más. Y todo por un precio que no te rompe el bolsillo, entre 10-20€ por persona.

La variedad de la comida aquí está de lujo. Sabores frescos y un toque diferente a lo que suelen ofrecer en La Mancha. Si eres vegano o vegetariano, no te preocupes, que aquí se lo toman en serio. ¡Los tamales y burritos son un espectáculo! La atención también es de diez, las camareras se esmeran en hacerte sentir a gusto y ponen atención a tus necesidades, ya sea que busques algo vegano o simplemente un buen plato.

¿Te cuento algo? La decoración tiene un rollo vintage que le da un toque especial. Y si piensas que no tardan en servirte, ¡estás en lo cierto! A pesar de que el local puede estar a tope, el servicio es rápido y eficaz. Los postres, en especial, son imperdibles, así que asegúrate de no irte sin probar uno.

Y si te preguntas por los servicios adicionales que ofrecen, además de un comedor acogedor con opciones vegetarianas y veganas, cuentan con un ambiente perfecto para encuentros familiares o con amigos. La atención es constante y amigable, así que no te sorprenderá que la gente repita. Vamos, que si vuelves a pasar por Cuenca, puedas quedar con los amigos y disfrutar de lo bueno que ofrecen en Tomates Verdes Fritos. ¡No hay excusa!

Cuál es el rango de precios de los platos en Tomates Verdes Fritos

Mira, si tienes planes de pasear por Cuenca, no te puedes perder Tomates Verdes Fritos. Este lugar es una joya, ya lo verás. La comida está de alucine, digna de cinco estrellas. Eso sí, ten en cuenta que el servicio es un poco lento entre plato y plato, así que si vas con prisa, tal vez tengas que replantearte la visita. Pero si estás de vacaciones y puedes tomártelo fácil, ¡vale totalmente la pena!

El ambiente es súper acogedor, moderno y bien decorado. No esperes un local enorme, porque tiene pocas mesas. Si quieres garantizar tu sitio, te aconsejo que reserves con antelación. En cuanto al menú, ¡la variedad es espectacular! Puedes elegir dos platos y un postre y cuentan con opciones veganas y vegetarianas. Todos los platos son una sorpresa, y el personal es *ultra amable*. De verdad, 100% recomendable.

Ojo, hay algunos que han tenido mala experiencia, como esos días que intentaron ir y el sitio estaba cerrado, ¡qué rabia! Sin aviso ni nada. Por eso es mejor asegurarte de que abren, porque el que lo prueba, repite. En general, si hablas de precios, te mueven en un rango de 10 a 30 € por persona, dependiendo de lo que pidas. Al final, si estás buscando buena comida en un ambiente chido, ya sabes a dónde dirigir tus pasos.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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