
Si andas por Almàssera, tienes que hacerte una visita al Templo Guinness, una cervecería que es un auténtico must. Aquí no solo te vas a llevar un buen trago, sino que la comida también está a otro nivel. El sitio es amplio y cuenta con una terraza que te permite disfrutar al aire libre, sin que los transeúntes te molestan mientras comes. ¡Un win-win! Eso sí, si está lleno, la espera puede ser un poco más larga, pero los camareros son muy majetes y te mantienen al tanto.
Ayer probé los nuggets, la brascada y una hamburguesa, y aunque la última estaba un pelín seca, en general, el lugar me dejó buen sabor de boca. Además, en el Templo siempre hay algo divertido pasando, como su famoso árbol cervecero que sortean después de Reyes. Así que ya sabes, si quieres un sitio donde mezclar buena comida mediterránea y una oferta brutal de cervezas artesanales, este es tu lugar. ¡No te lo pierdas!
Templo Guinness
Página web
Horarios Templo Guinness
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 18:00–23:30 |
| miércoles | 18:00–23:30 |
| jueves | 18:00–24:00 |
| viernes | 18:00–0:30 |
| sábado | 18:00–3:00 |
| domingo | 18:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Templo Guinness
Dónde se encuentra el Templo Guinness
Si estás por Almàssera, ya te digo que no puedes perderte el Templo Guinness. Este sitio está en Av. Blasco Ibáñez, 19 y, ¡madre mía! La comida es insuperable. Las raciones son más que abundantes y yo te diría que te prepares para probar la oreja y el rabo, que son lo mejor que he comido en la zona. Me lo encontré de casualidad, porque justo estaba al lado de una sala de conciertos y mi mujer y yo íbamos a uno de metal moderno. Ahora, cada vez que haya un concierto, este va a ser mi plan.
El ambiente es increíble, y lo mejor es que puedes ver un partido de fútbol mientras te pones al día con una buena comida. La gente aquí es acogedora y el servicio es de 10. ¡Y ojo, que el precio no mata! Te puedes gastar entre 10 y 20 euros por persona y saldrás más que satisfecho. Comida: 5 estrellas, servicio: 5 estrellas, ambiente: 5 estrellas. Así que no hay excusas, ¡a disfrutar!
Ayer fui con unos amigos y nos llevamos una grata sorpresa. Esperábamos buena bebida y buen ambiente, como siempre en una cervecería, pero lo que nos gustó fue la comida. Nos dijeron que probáramos las tapas porque los platos principales tardarían, y ¡vaya que acertamos! Los huevos trufados y las patatas con salsa templo nos volaron la cabeza. Además, el local es amplísimo y tienen una terraza que está bien delimitada, así que puedes disfrutar sin estorbar a los demás. Ah, y si quieres mesa, mejor reserva, porque en este lugar la suerte no siempre está de tu lado.
Me encanta que cuando pides una cerveza, siempre te traen algo para picar: maníes, olivas… ¡A veces hasta conitos! El ambiente es chido y el nivel de ruido es moderado, así que puedes charlar sin problemas. Además, hay muchas opciones, desde comiditas ricas hasta alternativas vegetarianas y veganas. La única pega que podría poner es que a veces los chicos son un poco lentos, pero el trato es fantástico. Así que, ¿dónde se encuentra el Templo Guinness? En Av. Blasco Ibáñez, 19, Almàssera, ¡no te lo pierdas!
Qué tipo de establecimiento es el Templo Guinness
Mira, el Templo Guinness en Almàssera, justo en la Av. Blasco Ibáñez, 19, es un sitio bastante peculiar. La comida, tengo que admitir, está muy buena, especialmente las hamburguesas. Pero, ¡madre mía!, el servicio deja mucho que desear. Imagina que somos cinco y nos traen solo tres hamburguesas. Y la culpa, según ellos, es nuestra. ¿Cómo puede ser eso? Si nos conocen bien y sabemos lo que pedimos. Con el lío que llevan, es normal que se equivoquen, pero un poco de educación no viene mal. Lo peor fue que pidieron patatas Templo y acabaron trayendo otras, sin que nos diéramos cuenta hasta que ya estaban en el plato. Eso puede ser un problema serio si alguien tiene alguna alergia, ¿no?
Para rematar, nos cobró de más porque la carta digital no estaba actualizada. Y en lugar de disculparse, solo pusieron malas caras y contestaron con borde. Un 1 para el servicio, y ya es generoso. Por suerte, la comida se salva con un 4. El ambiente está bien, pero no es nada del otro mundo, es moderado, se puede hablar sin gritar.
Por otro lado, tengo que ser justo y mencionar que en otras ocasiones he cenado aquí y el servicio ha sido excelente. La comida en esas visitas ha sido de 10, especialmente las patatas Templo, siempre son un acierto. Por lo general, el sitio está bien, el ambiente es agradable y el ruido está a un nivel moderado, perfecto para poder charlar sin problema. Eso sí, el precio de las bebidas puede subir un poco.
Puedes venir con amigos, y por 10-20 pavos por persona comes y bebes bastante bien. Así que si buscas un plan donde comer y tomar algo sin que se te vaya el sueldo, dale una oportunidad, pero ve preparado para lo que puede pasar.
Es necesaria una reserva para visitar el Templo Guinness
Y bueno, ya te digo, el Templo Guinness en Av. Blasco Ibáñez es un lugar que va de mal en peor. Una estrella no les hace justicia. Hice un pedido y ¡madre mía!, llegó casi una hora tarde. Para colmo, intentaron cobrarme más de lo que ponía en el menú. Cuando reclamé, el servicio fue un desastre, se hicieron los locos y me soltaron excusas ridículas. La comida llegó fría, mal presentada y en serio, no vale ni la pena. ¡Nada de lo que haces aquí es recomendable! Quédense lejos de este sitio.
En cambio, si buscas algo más pasable, hay momentos en que el lugar se puede poner bien. Escuché que algunos tuvieron una experiencia más positiva y dieron 4 estrellas. Al parecer, si vas a la sala de Rock está bien para picar algo. Eso sí, la cocina es lenta y si te da por pedir una cerveza, prepárate a esperar, que te cobran 2.7 euros por cada una, y con esos tiempos de espera, se hace pesado.
Sin embargo, también escuché que hubo gente que salió muy contenta de allí. Por ejemplo, un grupo fue a cenar el domingo y quedó encantado. Limpiaron las mesas y el servicio estuvo de 10. La comida, al parecer, es mejor de lo que piensas para un sitio de este estilo. Platos abundantes y sabrosos. Hasta con el rollo de más gente, el trato fue guay y la comida salió rápido. En fin, que hay de todo aquí.
Yo no sé, mejor no arriesgarse. ¿Es necesaria una reserva para visitar el Templo Guinness? Parece que si vas en grupo grande y con ganas de comer bocadillos, mejor que reserves, porque si no, te puede tocar hacer tiempo. Pero tampoco me la jugaría demasiado, porque con el servicio errático que parece haber, no te aseguran una buena experiencia tampoco. Así que elijan bien y piensen en opciones más seguras.
Cuál es la especialidad culinaria del Templo Guinness
Hablando del Templo Guinness en Almàssera, la cosa se ha ido al garete a ratos. Tuve una mala experiencia la última vez que fui. Estuvimos más de hora y cuarto esperando la cena como si no fuéramos nada. El local lleno, todos disfrutando y nosotros ahí, mirando al vacío, y encima nos discutían el tema. Ni una disculpa, ¡una pena! Lo que se salva es el ambiente, típico de un bar donde se puede ir a cenar, pero el servicio fue un 1 de 10, la comida un 3 y el ambiente un 3. No creo que vuelva.
De vez en cuando hay buenas opiniones. Hay quienes dicen que el lugar mola, aunque si hay mucha peña, claro, tardan en atenderte. Pero bueno, al menos el ambiente y el local son lo mejor que tienen. El precio ronda los 20-30 euros por persona, así que si te lo montas bien puede salir buena la noche. Comida un 4, servicio un 3 y ambiente un 5. Si pillas un buen día, puede que te lleves una sorpresa agradable.
Pero lo que no me cuadra son esos comentarios que desaparecen. Me encontré con fotos de las hamburguesas que son para llorar y parece que las quitan. Un amigo las probó y dice que la comida ha bajado un montón. De 1 a 5, la comida se lleva un 1, el servicio un 2, y el ambiente... digamos que un 2 es generoso.
Por otro lado, hay quienes han tenido buenas experiencias. Una chica mencionó que uno de los camareros, Denisa, fue un encanto. Atenta a todo y te recomendó lo mejor. La comida, incluso, tiene su tirón gracias a las patatas templo, que son la bomba. Pero también hay voces que hablan de perder tiempo y problemas con el cobro. Ya sabes, una vez al local, salí de allí sin cenar y todavía esperando una hamburguesa que jamás llegó. El 10-20 euros que gastamos, no valió la pena.
Sobre la especialidad culinaria del Templo Guinness, parece que se centran en los nuggets y sus hamburguesas. Joder, ¡las hamburguesas deberían ser su fuerte! Pero con lo que he oído últimamente, me quedo con la duda de si merece la pena arriesgarme otra vez. En fin, si decides ir, ¡que tengas suerte!
Hay opciones de comida al aire libre en el Templo Guinness
La verdad es que el Templo Guinness en Av. Blasco Ibáñez, 19, es un lugar que siempre sorprende cuando se habla de buen rollo y buena comida. Ya hemos ido varias veces y el ambiente es top, siempre con buena música y la peña disfrutando. Las raciones son enormes, así que con un par de platos, ya cenas de sobra y no tienes que dejarte un dineral. Eso sí, la cerveza te puede salir un poco más cara, pero, *hey,* esos son sacrificios que se hacen por una buena experiencia de picoteo, ¿verdad?
Gracias a Pablo, que siempre está al pie del cañón atentando la mesa y asegurándose de que no te falte nada. Te hacen sentir como en casa, además, si tienes cualquier problema con la comida, no dudes que te lo solucionan al instante. Nachos, sandwich mixto, todo con buena calidad y a un precio justo. Se puede ir con peques, así que es planazo para cualquier ocasión, desde una cena con los colegas hasta un cumple. Con un rango de unos 10-30 € por persona, es un acierto seguro.
El local es amplio, con muchas mesas, así que perfecto para reuniones grandes sin sentirte como sardina en lata. Y si te preocupas por el aparcamiento, tranquilo, que hay un montón de plazas libres alrededor y puedes aparcar en la calle sin problema. También tienen terraza, así que, si preguntas si hay opciones de comida al aire libre, ¡la respuesta es sí! Puedes disfrutar de tu birra y comida al sol si te apetece. Vamos, ¡que no hay excusas para no ir!
Qué se ofrece en el menú del Templo Guinness
La verdad, si buscas un buen sitio para cenar y tomarte una cerveza fría, el Templo Guinness es la movida. Está en la Av. Blasco Ibáñez, 19 en Almàssera y tiene una buena onda. El personal siempre es majo y atento, lo que se agradece. Eso sí, cuando se llena, la cocina puede ser un poco lenta y puede que esperes un rato. Así que, mi consejo: ve temprano, sobre todo si hay conciertos en Rock City. Te va a salir por unos 20-30 € por cabeza, depende de lo que pidas.
El ambiente es ideal para ir en grupo. La cervecería es amplia y tienen un montón de opciones en el menú: raciones, bocadillos, hamburguesas y, claro, muchísima variedad de cervezas a buen precio. En nuestra última visita, por nueve personas pedimos dobles raciones de bravas picantes, rabo de cerdo crujiente, nachos (que estaban normalitos, la verdad) y un combo de rebozados que resultó ser un buen plato para compartir. La hamburguesa Judas me flipó, estaba de muerte. Con dos o tres rondas de cervezas salimos a unos 30 € cada uno.
Lo que mola de este sitio es que puedes ir a tomarte algo antes de un concierto o simplemente a relajarte. La comida no decepciona, con porciones generosas, y la variedad de cervezas es de destacar. ¡Es el lugar ideal para pasarla bien! Además, hay bastante sitio para aparcar, lo cual es un punto a favor en el polígono donde está.
Ahora, sobre el menú del Templo Guinness, puedes encontrar de todo: desde tapas hasta hamburguesas especiales, con opciones para todos los gustos. Las bravas picantes son un must, el rabo de cerdo es crujiente a más no poder y tienen combos variados que son perfectos para compartir. Así que no te lo pienses mucho y pégale un vistazo al menú cuando vayas. Te va a encantar.
Cómo es el ambiente en el Templo Guinness
La verdad, el Templo Guinness en Almàssera está que flipas. Imagina un sitio donde puedes disfrutar de unas hamburguesas tremendas y un montón de cervezas para elegir, todo a un buen precio. ¿De qué hablamos? Pues que te puedes gastar entre 10 y 20 euros por persona y salir de ahí con la panza llena y satisfecho. Eso sí, hay que tener un poco de paciencia porque a veces el tiempo de espera puede ser un poco largo, pero vale la pena.
La hamburguesa Black Angus es, sin duda, una de las joyitas del menú, pero si te va dar un capricho diferente, también hay opciones como rabo de cerdo frito o wraps de ternera. La cantidad de comida que te ponen es generosa, y te sirven unos platitos con aceitunas y cacaos mientras esperas tu bebida, lo que es un buena jugada. Lo mejor es que el servicio es generalmente amable, la mayoría de las veces vas a encontrar a un camarero o camarera que se pasa para ver cómo va todo.
No obstante, hay que mencionarlo, de vez en cuando las cosas no son tan perfectas. Hubo una ocasión que un par de amigos se llevaron una mala experiencia con un chupito no pagado y terminaron con una sensación rarita al salir. Pero, fuera de eso, las reseñas son mayoritariamente muy positivas, la comida, el trato y el ambiente suelen ganar las 5 estrellas.
Hablando del ambiente, es lo más. Es un lugar que se siente acogedor, lleno de buena vibra y con un toque de calor humano por parte del personal. En general, tienes ese rollo desenfadado que hace que te sientas como en casa. Eso sí, cuidado con el "camarero digital" que pusieron, puede quitar un poco de humanidad al lugar, pero en líneas generales, la experiencia es más que positiva. Si buscas un lugar para compartir con amigos o familia, no dudes en apuntar al Templo Guinness, ¡porque aquí no te va a decepcionar!
Se pueden esperar tiempos de espera para ser atendido en el Templo Guinness
A ver, el Templo Guinness en Av. Blasco Ibáñez, 19, es un sitio bastante completo para ir con los colegas. ¿Te gusta la variedad? Pues aquí tienes cervezas a raudales y, si te apetece pasar el rato, ¡tienen un montón de juegos de ocio! Desde futbolín y billar hasta pinball y dardos, seguro que te lo pasas teta. Pero ojo, que aunque el sitio está muy bien y resulta genial para quedar, los precios del menú son un poco escandalosos y la calidad de la comida no es siempre la mejor.
La última vez que fuimos a picar algo, nos sentamos rápido y no hubo líos con el servicio: fueron rapidísimos. Eso sí, ya sabes que a veces esto de salir de currar hasta que te den mesa puede ser una suerte. Sin embargo, si llegas antes de las 18:30, hay buenas probabilidades de encontrar sitio. Ten en cuenta que el ambiente es muy agradable y siempre suele estar a tope, pero el servicio es bastante atento. ¡Perfecto para esos viernes de cervezas!
Respecto a la comida, los nachos que probé están de 10. La carta de cervezas es también una delicia, así que no te preocupes si no sabes qué pedir, las camareras son muy amables y te pueden ayudar. Aunque me llevé una sorpresa con la pechuga gurmet de mi amigo, le salió malísima. Pero en general, las hamburguesas son un clásico y, según lo que cuentan, parecen súper jugosas.
Así que para la pregunta clave: ¿Tiempos de espera? Puede que sí, especialmente en horas pico, pero siempre hay opciones para aparcar y la atención es bastante rápida. Si vas en grupo y llegas con tiempo, ¡intenta aprovechar!
Los camareros son atentos y serviciales en el Templo Guinness
Y bueno, si estás buscando un buen plan, te recomiendo el Templo Guinness en Avenida Blasco Ibáñez, 19, Almàssera. He estado por ahí antes de un concierto y la verdad es que me dejó una buena impresión. El sitio tiene un rollo auténtico, con esa mezcla de cervecería de calidad y un ambiente molón. Tienen todo tipo de cervezas, así que siempre habrá algo que te mole. Eso sí, hay que tener un poco de paciencia porque el servicio no fue la bomba, nos tardaron un buen rato en servirnos tanto la comida como la bebida. Pero hey, lo que pedimos estaba delicioso, así que podría volver en un futuro.
Por otro lado, si te mola ir a un sitio donde la comida es buena y hay variedad, aquí tienes de todo: tapas, bocadillos, hamburguesas y esas patatas bravas que son caseras, no de las congeladas, lo que se agradece un montón. Y si eres como yo y no comes carne, también hay alternativas chulas, así que no te preocupes. Además, el lugar es bastante completo. Tienen billares, máquinas de juegos vintage y, por supuesto, una terraza donde puedes disfrutar de tu gran cerveza de trigo. A mí me encanta ir allí con la familia, es un sitio de referencia para nosotros.
Ahora, para los que están pensando si vale la pena: el menú podría usar una renovación para incluir algunas opciones más saludables. A veces la atención parece un poco desorganizada, pero las camareras son bastante rápidas y el servicio en general está bien. Eso sí, si vas, ten en cuenta que tener mucha paciencia puede ser clave. Pero, en general, el ambiente lo compensa y hasta podría decirte que vale la pena.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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