
¡Ey, grupo! Si andáis buscando un plan guay en València, tenéis que hacer una parada en La Pizca de Sal. Este sitio, en Plaça de Santa Úrsula, 3, tiene una terraza brutal donde no solo disfrutaréis del buen rollo, sino que también podéis saborear unas tapas tradicionales con un toque moderno. Mientras picoteáis, disfrutaréis de unas vistas chulas a las Torres de Quart. ¡Es el plan perfecto!
Y no hablemos de los precios: los menús del día son una ganga, con el menú de mediodía a solo 10€ y el de noche por 20€. Tienen opciones para celebraciones especiales y la menu pizca de sal es imperdible: por 19€, te llevas tres entrantes, un plato principal y un postre. ¡Vaya pepinazo! Si queréis más info, podéis llamar al 963 91 17 96 o entrar a su web, lapizcadesal.es. ¡No os lo perdáis!
Restaurante La Pizca de Sal
Mapa Ubicación Restaurante La Pizca de Sal
Dónde se encuentra La Pizca de Sal en València
¡Chicos! Si no habéis estado en La Pizca de Sal, ya estáis tardando. Este sitio está en la Plaça de Santa Úrsula, 3, en Ciutat Vella, justo al ladito de las Torres de Quart. Una ubicación que mola un montón, sobre todo si vas en grupo y buscas un plan chido para comer. Este restaurante tiene 5 estrellas y no es por nada, pero la experiencia allí es algo que tenéis que vivir. La mezcla de la cocina mediterránea con un toque moderno te deja muy buen sabor de boca.
Cuando entras, te reciben con un ambiente súper acogedor. La decoración es sencilla, pero tiene un rollo que te hace sentir bien. La terraza es un must, amplia y sombreadita, ideal para disfrutar de la comida sin estrés ni mucho ruido. Además, el tráfico por allí es escaso, así que es un buen sitio para relajarte y disfrutar de las vistas mientras te das un homenaje.
La carta es una maravilla, un verdadero homenaje a los sabores de siempre, pero con un giro muy acertado. No puedes perdonarte no probar la titaina, los croquetones, los gambones al ajillo y el canelón de rabo de toro. Todo está presentado con honestidad y cariño, y esa es la clave de La Pizca de Sal. Es un sitio para disfrutar de la gastronomía valenciana actual sin pretensiones, perfecto para compartir con amigos o familia.
Si eres amante del chocolate, ¡prepara sitio para los postres! Todos son caseros y vale la pena hacer un hueco. Eso sí, una cosa recomendable: reservar. A veces el sitio se llena, y no querrás quedarte sin tu mesa. Así que ya sabes, si buscas disfrutar de buena comida en un ambiente encantador y tranquilo, La Pizca de Sal es tu lugar. ¡No te los pierdas!
Qué tipo de comida se ofrece en La Pizca de Sal
Así que si te decides a ir a La Pizca de Sal, te va a encantar la zona: tranquila y perfecta para disfrutar de una comida sin estrés. El camarero que me atendió fue un crack, siempre pendiente de que no me faltara nada y ¡vaya rapidez sirviendo la terraza! Un 10 para el servicio, la verdad.
Yo opté por el menú del día y empecé con una crepe de espinacas que estaba deliciosa, pero solo venía una. ¡Qué pena! Estaba para repetir otra vez. De segundo, la famosa paella, que estaba buena, aunque el arroz un poco duro, pero el pollo estaba de rechupete. Y luego viene lo mejor, el postre: una torrija que no sé ni cómo describir, casi lloré de lo buena que estaba. De esos postres que se quedan en la memoria, y mira que soy golosa. Por lo que pagué, entre 10 y 20 euros, la relación calidad-precio fue más que buena.
En mi segunda visita, todo seguía de lujo. Esta vez probé la paella valenciana, fideuá negra, y hasta arroz a banda. Lo que me flipó fueron las patatas fritas caseras que pusieron mientras esperábamos. Si te sientas en la terraza exterior, tienes de fondo las torres de Quark que le dan un toque genial al ambiente. Todo esto a un precio asequible entre 10 y 20 euros, con un servicio que sigue destacando: 5 estrellas, sin duda.
Si lo que buscas es buena calidad a un precio espectacular, aquí lo tienes: ensalada de queso de cabra, habitas, y croquetas de rabo de toro. La única pega fue que el aire acondicionado no estaba a la altura y hacía calor, al menos cuando fui. En general, es un sitio que no falla.
Así que, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Pizca de Sal? Pues, en resumen, tienes paella, arroces variados, ensaladas frescas y un montón de tapas que van desde croquetas hasta platos de carne. Es un lugar que te deja satisfecho y con ganas de volver. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la dirección exacta de La Pizca de Sal
¡Vaya, te tengo que contar sobre La Pizca de Sal! Es un lugar que le pega a las cuatro estrellas, y eso no es por nada. Si buscas un sitio familiar donde comer como si no hubiera un mañana, este es tu sitio. El otro día fuimos tres a comer de menú sobre las 15:30h y probamos el pato, las carrilleras y el bacalao. ¡Todo estaba riquísimo! Los entrantes fueron un festival de sabor, sobre todo una ensalada de queso de cabra que, sinceramente, no le diría que no ni en sueños.
Ahora, hablemos del servicio. Aunque a veces parece que falta coordinación, es que son un encanto. Te tratan tan bien que te olvidas de esos pequeños detalles. ¡La atención al cliente es lo mejor del lugar! Un consejillo, si te lanzas a probar el menú del día, ve antes de las 15:00h, porque la cocina cierra a las 16:00h. No querrás perderte la paella, tardan un poco, pero vaya que merece la pena.
También he oído que hay comentarios de que la comida es un poco cara, quizás más de 30€ por persona. Yo probé algunos platos que estaban bastante bien: la ensalada, el calamar y un secreto que, aunque un poco decepcionante por las patatas congeladas, el tiramisu fue un golazo. De esos que te dejan con una sonrisa.
Y si alguna vez estás por el centro y buscas un ambiente tranquilo para cenar, no puedo dejar de recomendar las habitas y la paella valenciana. De lo mejorcito, te lo aseguro. Ah, y si vas en pareja, mi experiencia fue genial con el salmón y el entrecot, rematado con una torrija que te hará suspirar.
Entonces, ¿dónde está La Pizca de Sal? Toma nota: está en Plaça de Santa Úrsula, 3, Ciutat Vella, 46001 València, Valencia. ¡No te lo pierdas!
La Pizca de Sal cuenta con terraza
Ya te digo que La Pizca de Sal es un sitio que hay que visitar. El ambiente es super agradable, nada de esas mesas apretadas donde no puedes ni moverte. Aquí las mesas son bastante amplias y las sillas ¡comodísimas! Al entrar, desde el minuto uno te atienden de lujo, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. Servicio 5 estrellas sin duda.
La carta no es un tocho interminable, pero hay para todos los gustos. En mi última visita, nos pedimos calamares a la romana y te lo juro, el rebozado estaba tan suave que era un bocado de placer. Además, la ensalada de tomate con ese aliño ¡uffff! Se nota que le ponen cariño a la cocina. También probamos la coliflor con foie y unas tortillas caramelizadas que estaban brutales. Eso sí, los chipirones con ajos tiernos eran de otro nivel. La presentación de todo estaba cuidada y eso suma un montón.
Los postres merecen mención aparte. Esa torrija con helado que probé... inmejorable. Y el chocolate con helado de pistacho... ¡madre mía! Salimos a unos 40€ por persona y te aseguro que volvería a pagar con gusto. Es un lugar donde la calidad está asegurada y el servicio siempre está a la altura.
Y sí, te cuento que la Pizca de Sal cuenta con zona de comedor interior y también tiene terraza exterior. Así que si prefieres comer al aire libre, ¡estás de suerte! Pero ya te advierto que los domingos puede estar lleno y la terraza se llena, así que ve con tiempo. En fin, si estás buscando un sitio bien para comer en Ciutat Vella, ¡este es el indicado!
Qué vistas se pueden disfrutar desde La Pizca de Sal
Así que ya te digo, La Pizca de Sal es otro de esos lugares que no te puedes perder en Valencia. Ganarse mis 5 estrellas no es fácil, pero este sitio lo ha hecho. Por solo 19,90€ tienes un menú increíble que incluye tres entrantes para compartir, un segundo y un postre. La relación calidad-precio es brutal, y la atención es de diez. Todo lo que probamos estaba rico y bien elaborado. Si andas por la zona, este restaurante merece una visita, te lo prometo.
Y, oye, lo mejor es que está cerquita de las Torres de Quart. El ambiente es acogedor pero con ese toque moderno que mola. Me flipó el salmón que pedí, ¡perfectamente cocido! Venía con una salsa cremosa de hierbas que le daba un giro fresco. Las guarniciones de zanahorias asadas y patatas rústicas al horno estaban perfectas, equilibrando todo. Es un sitio ideal para comer tranquilo en pleno centro.
La verdad es que hay opciones para todos los gustos. Podés elegir entre el menú o pedir tapas y, créeme, las croquetas aquí son otro rollo. Probe dos tipos: pollo y toro, y estaban de locura. La burrata, las patatas bravas y los canelones de toro también son hitos que no puedes dejar pasar. Por cierto, el personal es super amable, les pedimos velas para un cumpleaños y nos atenderon al instante. Solo lamenté un poco que la tarta de queso que prometía un toque salado se quedó en lo convencional. Pero bueno, ¡tampoco se puede tener todo!
En fin, si estás de paso por Valencia, este restaurante ha sido uno de esos great finds. Vengo de Murcia y la recomendación fue un acierto total. Todo el mundo fue muy atento y amable. La comida estaba riquísima, sin duda volveré cuando esté por aquí.
Ah, y en cuanto a las vistas desde La Pizca de Sal, aunque no tiene unas panorámicas espectaculares, estás en el centro de Ciutat Vella, así que puedes disfrutar del ambiente vibrante de la ciudad. Pasear por la plaza y tener esos trozos de historia a la vuelta de la esquina es un plus. Eso sí, si quieres vistas de las Torres de Quart, tendrás que salir un poco, pero estás a un tirón de piedra. ¡Nos vemos en la próxima!
Cuáles son los precios de los menús del día en La Pizca de Sal
Y mira, si estás en La Pizca de Sal, este lugar en Plaça de Santa Úrsula, tienes que probar la ensalada de salmón con granada y almendras, ¡está de vicio! Y la hamburguesa Angus es otro nivel, de esas que te hacen dudar de si deberías volver a pedirla. Y no te olvides del brownie con helado, ¡espectacular! De verdad, es un sitio que se merece esas 5 estrellas que le han dado.
La experiencia de comer ahí es una locura, sobre todo cuando el servicio es rápidos y eficaces. Comí allí un par de veces y cada vez me quedo más sorprendido. Si tienes la oportunidad, no te pierdas las habas con foie, que son el plato estrella de la casa. Por unos 20-30€ por persona, te aseguro que sales a tope. La comida y el ambiente: 5 estrellas a tope, de verdad.
Claro, no todo es perfecto, y si te aparece el típico comensal que se siente ignorado porque no le sirven una cerveza a la una, pues ahí ya no es tan suave la cosa. Te lo digo, el sitio tiene su flow, pero los que queremos solo una caña y pensar, nos quedamos colgados y viéndoles perder la oportunidad de llenar la terraza. En fin, son suposiciones, quizás para los que solo quieren unas tapas y no una comida completa.
Pero cuando va la cosa bien, esto es un sitio ideal, sobre todo durante las Fallas. La Pizca de Sal se luce con su personal amable y atento. No es casualidad que uno de los mejores sitios para comer en Valencia sea así. Y sobre los precios de los menús del día, ronda entre los 20 y 30€ por persona, así que está bastante bien si piensas en lo que te llevas a la boca. Una opción más que recomendable.
Qué incluye el menú de mediodía de La Pizca de Sal
Qué lío lo de La Pizca de Sal, ¿no? Reservamos a las 15 h y nos atendieron cuando se les antojó, que ya a las 15:30 seguimos sin que nadie nos tomara nota. ¡Imagina! Tuve que levantarme y pedir las 3 bebidas de pie. ¿Y las traen? ¡15 minutos después! Y el pan con ajoaceite ni se diga, ¡media hora! Para el momento en que llegó el pan ya eran más de las 16 h, y seguíamos con el estómago vacío. Cuando al fin aparece la comida, ya estaba tan fría que tuve que levantarme otra vez para que la calentarán. Era un estrés de la leche estar allí rodeados de mesas vacías y ver cómo los camareros solo pasaban de largo. Una pena, porque nos encantó el lugar, la plaza es preciosa, pero con ese rollo, pagar entre 20 y 30 € por persona ya no nos motivó.
Ahora, si te soy sincero, cuando leí que podían responder rápido a las reseñas, me quedé de piedra. Ojalá pusieran la misma energía en mejorar el servicio. Reservamos una paella por teléfono para que estuviera lista al llegar, y al final, ni la mesa preparada. Perdimos casi dos horas esperando, y cuando por fin trajeron la paella, estaba media cocida. Los pobres camareros se veían desbordados, solo dos para todo el restaurante y lo notamos. El servicio y la comida no justifican el precio, así que si quieres disfrutar, mejor busca otro sitio al lado.
Por otro lado, no todo es malo. Hay quien ha tenido la suerte de toparse con un magnífico servicio aquí. Una vez escuché que pidieron una ensalada y una paella del señoret, que dicen estaba espectacular. Y el fondant de chocolate de postre, ¡que no te lo cuenten! Había de todo para disfrutar. Así que, si te decides por el menú de mediodía, cuenta con un par de platos, aunque ya sabes que la experiencia puede variar según la hora y la suerte. A veces, te toca la buena racha y otras solo un caos.
Qué platos se ofrecen en el menú pizca de sal
Así que ya sabéis de qué va el rollo de La Pizca de Sal, ¿no? Este lugar está escondido por ahí, tras las Torres de Quart, en el corazón de Valencia. Tienen un ambiente pequeño pero acogedor, y si buscas buen comer, no te vas a arrepentir. 4 estrellitas en la carta, que ofrece una cocina tradicional con un toque fresco y de temporada. Es un sitio perfecto para disfrutar de un aperitivo en su terraza, con vistas a un monumento histórico. Aunque, ojo, si como nosotros caes en algún evento ¡puede hacerse ruido!
Así que, a la hora de pedir, lo mejor son los arroces. La carta es sencilla, pero te sorprende. Ya que estamos en Valencia, no te puedes perder la paella. Eso sí, asegúrate de que no te pase como a nosotros, que la última vez tuvimos que esperar un buen rato para que nos tomaran la nota. Bah, típico. La comida estaba buena, pero un poco escasa. Y el precio, aunque quizás no sea el más barato del barrio, tampoco quebrará tu bolsillo: entre 30-40 € por persona.
Aún así, chaval, el servicio es si acaso lo que les hace falta para brillar de verdad. Hubo un pequeño desencuentro con un cumpleaños que se celebraba. Todo muy bien, pero la responsable se disculpó y ya. Cuando vuelvas para repetir, espero que esté todo más tranquilo. En serio, el ambiente me dejó algo frío. Una experiencia que, a pesar de todo, merece la pena, y seguro que si hay chance, volto de nuevo...
Y hablando de lo que puedes encontrar en su menú, aquí hay un poco de todo. Desde croquetas, calamares y gambas, hasta carne deliciosa que se te hace la boca agua. Y no olvides dejar sitio para los postres, son una verdadera locura. Así que, ¿qué esperas? ¡Dale una oportunidad a La Pizca de Sal y ve a ver qué te parece!
Cuánto cuesta el menú pizca de sal
Tío, si no has probado La Pizca de Sal, no sé qué haces. Fuimos un jueves a mediodía y fue una experiencia de lujo. Nos sentamos en la terraza, esos lugares con el calefactor a gas que te dan el calorcito justo. Te digo, la cazuela de patatas a lo pobre con huevo y jamón estaba para chuparse los dedos. Pedimos una paella Valencia para tres, y, aunque voy a ser sincero, tenía mis dudas. Pero me sorprendió, ¡estaba de diez! Y el servicio, ¿qué te voy a decir? Muy atento y cercano. Si esto es lo normal, te lo recomiendo sin pensarlo.
En otra ocasión pedimos un arroz y, no me lo vas a creer, estaba delicioso. En una zona tan turística, muchas veces la comida es un fiasco, pero aquí cocinan de verdad. Eso sí, mejor reservar antes porque siempre está bastante lleno. Te aseguro que la rapidez del servicio también fue un plus. Comida: 5 estrellas, servicio: 5 estrellas, ambiente: 5 estrellas. Ya ves, todo en orden.
De verdad, la sazón es 100% valenciana. Puede que no sea el restaurante más conocido de Valencia, pero esto es una auténtica joya escondida. No puedes irte sin probar el arroz de pato (caldoso), eso es imprescindible. Y no solo la comida, el personal es muy atento. Además, tienes vistas a las Torres de Quart, ¿qué más quieres?
Este lugar es simplemente estupendo. El ambiente es tranquilo y elegante, perfecto para una buena comida. Pedimos un arroz con bogavante y fue perfecto. Volvería mil veces y lo recomendaría a cualquiera que me preguntara. La carta tiene una gran variedad de arroces, así que no te va a faltar opciones. Y para rematar, si te preguntas cuánto cuesta el menú de Pizca de Sal, la verdad es que vale cada euro por lo que ofrecen. ¡Un placer volver siempre!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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