Hotel Cueva del Fraile

Hotel Cueva del Fraile

Si estás pensando en escaparte a Cuenca, el Hotel Cueva del Fraile es una opción que no te puedes perder. Este hotel de 3 estrellas está a solo 3 km del Río Huécar y ocupa un antiguo monasterio del siglo XVI que le da un toque único. Aquí encontrarás 47 habitaciones cómodas y un montón de servicios, como WiFi, piscina al aire libre y un rico desayuno que te dejará listo para explorar. Y si te mola la naturaleza, ¡perfecto! Está rodeado de 25.000 m² de jardines.

Además, el hotel tiene recepción 24 horas y un interesante patio central con arcos de piedra, donde podrás relajarte. No olvides visitar su web oficial para ver las ofertas y descuentos que tienen. Puedes reservar tu habitación online con el mejor precio garantizado. Así que ya sabes, si buscas un lugar con encanto y buenas vibras en Cuenca, ¡Cueva del Fraile es el place to be!

Hotel Cueva del Fraile

·Hotel de 3 estrellas
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.828 Reseñas
Dirección: Ctra. Buenache, Km 7, 16001 Cuenca
Teléfono: 969 21 15 71

Mapa Ubicación Hotel Cueva del Fraile

Dónde se encuentra el Hotel Cueva del Fraile

¡Oye, qué pasa! Te quiero contar sobre el Hotel Cueva del Fraile. Este sitio está en la Ctra. Buenache, Km 7, 16001 Cuenca, el rollo es que es un hotel de 3 estrellas que mola bastante. Imagina un lugar donde el servicio es top y la experiencia general es muy agradable. Las habitaciones están limpias y si el hotel está hasta el tope, ¡ni te preocupes! No te vas a enterar de nada, no hay ruido para nada.

Si vas en familia, este sitio es un acierto. Tienen piscina, puedes darte un chapuzón y hasta echarte unas partidas al billar. Todo está muy bien, solo que hay que tener en cuenta que el restaurante puede tardar un poco si no llegas temprano. Pero bueno, por lo demás, la relación calidad-precio es muy buena, ¡así que no lo dudes!

Claro, no todo es perfecto. Algunas personas se quejan de que se escucha todo de las habitaciones colindantes, y más si hay alguna fiesta como bodas, lo cual puede ser un lío. También hay quien dice que la comida no está a la altura, como esos platos que dejan a uno con hambre. Pero la cosa es que si buscas un lugar tranquilo y bonito, este está rodeado de unos paisajes verdes que son de ensueño.

Para acabar, el Hotel Cueva del Fraile está a un paso de Cuenca, aunque un poquito alejado, pero si te gusta la naturaleza y un ambiente familiar, aquí puedes disfrutar. Así que si estás pensando en desconectar un rato, échale un vistazo.

Cuántas estrellas tiene el Hotel Cueva del Fraile

Así que el Hotel Cueva del Fraile, ¿eh? Un lugar con muchísimo potencial pero que parece que se quedó en el camino. Estuvimos allí tres noches y, la verdad, las habitaciones dejaron bastante que desear. El olor desagradable era casi un compañero de viaje, y la puerta del baño… ¡vaya tela! Ni se podía cerrar. Las juntas de la ducha llenas de moho dan un poquito de asco y, en serio, ¿a quién se le ocurre poner laminado en el baño? Y ya por no hablar de ponerlo en otras partes del hotel. Es un poco como si se olvidaran de lo básico, ¿sabes?

El complejo es amplio, eso no se puede negar. Pero, lamentablemente, nada está bien cuidado. La piscina es quizás lo mejor que tienen, pero el resto da la sensación de que les sobran las ganas. Pasando al restaurante, está bien. Carta corta y precios aceptables, pero el servicio… ¡madre mía! Te diría que parece que tienen un máster en distancia emocional. Si se te termina el vaso, ¡no esperes que lo rellenen de inmediato! Una sonrisa no les costaría nada.

La sala infantil se ve más para los más pequeños, aunque sería un puntazo que los juegos estuvieran completos. Lo que hay parece más un decorado que un lugar de diversión. Y sobre las instalaciones deportivas, la pista de pádel está bien, pero el resto… una losa de hormigón con un montón de chatarra. Podrían hacer algo más atractivo como poner una canasta de verdad, no esa cosa de Decathlon que parece que se rindió de tanto aguantar. Y, de paso, recoger un poco la basura no haría daño.

La piscina está bonita y es de buen tamaño, el campo de vóley playa es genial, pero el hotel pide a gritos una reforma integral. Sería genial deshacerse de esos muebles medio rotos que hacen que el lugar se vea más triste. La limpieza está por debajo de lo aceptable y las estrellas que se llevan son por la amabilidad de una de las tres mujeres en recepción.

Así que, con todo esto, ¿cuántas estrellas tiene el Hotel Cueva del Fraile? Según lo que vi, se le pueden dar 2 estrellas, aunque lo que merece es una buena remodelación para que realmente brille.

Qué tipo de edificio es el Hotel Cueva del Fraile

Mira, el Hotel Cueva del Fraile es un sitio que, la verdad, tiene su encanto si buscas desconectar de la rutina, pero hay cosas que te van a poner de los nervios. Para empezar, la cosa es que está a tomar por saco de Cuenca, así que si no tienes coche, te vas a quedar atrapado en el hotel. ¿Y la comida? Pues más bien mediocre, sin saber por qué te cobran un dineral. Por ejemplo, el desayuno buffet está bien, pero a precio de oro, y no hay forma de que te dejen coger la tarifa con desayuno cuando reservas. En fin, entre habitación básica tirando a cara y desayuno no tan accesible, la broma puede salir bien cara, como unos 180€ por noche. ¡Casi nada!

La piscina es el gran aliciente, pero ¡ojo! Porque si tienen algún evento, como una boda, olvidate de disfrutarla. A nosotros nos mandaron a hacer las maletas y ¡a la calle! Además, si decides ir al bar de la piscina, que lo hagas con el monedero lleno, porque los precios son desorbitados. Te sientes como en un parque de atracciones, y no precisamente disfrutando. ¡Y no hablemos del servicio! Súper lento, una hora esperando a que nos traigan algo a la mesa y a comer en una terraza que achicharraba. En fin, un estrés total.

Y ya para rematar, el tema de las habitaciones. Oh, Dios mío, esas camas son una tortura, te aseguro que me llevé de recuerdo dolores de espalda que no veas. El baño, con su ducha doble, estaba de lujo, pero la puerta no cerraba, así que la intimidad brillaba por su ausencia. Y aunque la limpieza era decente, el personal de recepción era más bien neutro, ni fu ni fa. La decoración y las instalaciones exteriores tienen su potencial, pero están un poco dejadas. Así que, si te decides por el Cueva del Fraile, ven preparado para vivir una experiencia que tiene de todo menos lo que te prometen.

A qué distancia está el hotel del Río Huécar

Mira, hablemos un poco del Hotel Cueva del Fraile. La ubicación está de lujo, en medio de la sierra y súper fácil de llegar. Te dejo claro que si lo que quieres es pasar tiempo en el casco antiguo de Cuenca, tal vez deberías buscarte otro hotel. Pero si te va eso de estar rodeado de naturaleza y buena vista, entonces aquí podrías pasar un buen rato. El edificio es un tipazo, un convento del siglo XVI que ha sido restaurado. Tiene unos rincones acogedores, con cuadros y muebles antiguos que lo hacen especial. Ah, y ese patio central con artesonado de madera, ¡una preciosidad!

Ahora, y aquí viene lo no tan bueno. La verdad es que el hotel está un poco dejado: habitaciones con mucho polvo y en general parece que no se cuida mucho el entorno. Ojo, que está en medio de la naturaleza, así que eso de que estén los aledaños bastante poco cuidados no ayuda. El servicio es limitado, los empleados son escasos y no precisamente los más amables. Además, la limpieza se hace en plena siesta, lo cual es un poco molesto si estás tratando de relajarte. Y el desayuno… ¡vaya precio por una calidad que deja mucho que desear!

Si viajas con la familia, cuidado con el acceso. Hay muchas escaleras, así que si llevas carrito o viajas con personas mayores o discapacitadas, es un rollo. Las comidas y bebidas también son bastante caras, y el bar no ayuda en nada. En fin, después de esta experiencia decidimos que no volveremos. Cuenca es hermosa, y seguro que volveremos, pero esta vez, sin pasar por el hotel.

Y ya para el que se lo pregunte, el hotel no está pegadito al Río Huécar. Si quieres ir, tendrás que hacer un pequeño viajecito, no está a la vuelta de la esquina. ¡Mejor ir con el coche!

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Cueva del Fraile

En serio, el Hotel Cueva del Fraile está de lujo. Te lo digo porque está a 10 minutos del casco antiguo de Cuenca, así que si quieres moverte a visitar la ciudad, es perfecto. Las habitaciones están impecables y esas camas son una maravilla, no vas a querer levantarte. Si te gusta comer, en el hotel hay unos restaurantes como La Ladera y El Colmado, que son geniales. La gente que trabaja ahí es super atenta y la comida está muy buena. Te tengo que recomendar los huevos rotos con torreznos, ¡son una delicia! Y por la noche, no te puedes perder las pizzas, están riquísimas.

Además, la zona exterior es enorme, con piscina y césped para relajarte. Y si llevas peques, hay dos zonas para ellos, una en el jardín y otra en la cafetería. Para los que son más del rollo deportivo, hay pista de pádel, frontón y hasta voley playa. La verdad es que hemos estado súper agusto, y mi hija de 3 años se lo pasó pipa jugando por ahí.

Sin embargo, no todo es perfecto. Escuché alguna historia de otros huéspedes que no la pasaron nada bien. Algunos se quejaron de ruidos de la lavandería y asuntos de limpieza. Es una pena porque el entorno es una maravilla, pero si la atención dentro del hotel falla, la experiencia se puede arruinar. Al menos, el lugar es tranquilo y tiene buenas vistas. Y ya hablando de las habitaciones, el Hotel Cueva del Fraile tiene 50 habitaciones. Así que ya sabes, depende de lo que busques, puedes tener una buenísima experiencia o quedarte con ganas de más.

Qué servicios ofrece el hotel

El Hotel Cueva del Fraile se lleva un buen 5 estrellas de mi parte, te lo digo de una. El pasado sábado celebramos ahí una comida familiar, y algunos de los que vinieron se quedaron todo el fin de semana. Y te cuento, les encantó el alojamiento. La comida estuvo genial y tenía un precio acorde al menú. Pero lo mejor de todo fue el trato de Eva y el resto del equipo, que a pesar de que el hotel estaba hasta arriba, se comportaron como verdaderos profesionales. ¡Repetiremos sin dudar!

Claro, no todo es un jardín de rosas. Hay opiniones de gente que ni se acerca al hotel después de lo que vivió. Una chica decía que su habitación era horrible, ¡colchón hundido y sábanas manchadas de sangre! O sea, una pesadilla total. Aunque la recepcionista fue amable y les dio un desayuno de compensación, nadie puede borrar el asco de pasar una noche así. Es una pena que con un mal servicio la experiencia se eche a perder.

La ubicación es otro tema. El hotel está en medio de la montaña, perfecto para desconectar, pero si quieres ir al casco histórico, mejor lleva coche. Algunos se quejaron de que el precio de la habitación era excesivo, y que había demasiado ruido de eventos que afectaba a los que queríamos descansar. Aun así, para otros, ese entorno tranquilo vale la pena. Buenas vistas y un lugar acogedor para familias.

Y hablando de servicios, el hotel tiene un montón de actividades: billar, ping pong, piscina bien climatizada, y hasta una pista de tenis. El servicio de habitaciones está bastante bien, y aunque tienen wifi, a veces es un poco caprichoso. Ofrecen un desayuno buffet libre que parece bastante rico, y también tienen media pensión, aunque la variedad del menú es algo limitada. Aunque hay servicio a la carta, ten cuidado con el pan que no piden, porque al final te lo cobran. Las celebraciones como bodas y bautizos se gestionan sin problemas, algo curioso para un lugar alejado del jaleo.

¡Así que a elegir sabiamente si decides darle una oportunidad!

Está disponible WiFi en el hotel

Te cuento que el Hotel Cueva del Fraile fue una gran sorpresa para nosotros. Un tres estrellas que se siente como un cuatro o hasta un cinco. Está a solo 30 minutos de Cuenca, así que lo tienes todo: tranquilidad, buena comida y unas vistas que son una maravilla. Nos quedamos encantados con el gran restaurante y la piscina, sobre todo la terraza donde se puede comer, ¡espectacular! La verdad es que volveremos sin dudarlo. Y lo mejor de todo: al estar entre montañas, la cobertura es casi nula, así que estuvimos desconectados del trabajo al 100. Mil gracias por la estancia y el servicio.

Ahora, no todo es perfecto. Hay un par de cosas que no nos cuadraron del todo. El olor a cañería en el baño y algunas zonas del hotel necesitan una manita de pintura. Eso sí, las camas eran súper confortables, y aunque el restaurante se tomaba su tiempo, el plan de salir a explorar la ciudad y probar su comida es un acierto. Así que si estás pensando en unas vacaciones, llevate buen humor y prepárate para el "lento" ritmo del restaurante.

A pesar de esos detallitos, lo pasamos genial. A veces, hasta tienen ese aire de "rústico" que lo hace especial. Tiene un ambiente romántico y un precio bastante asequible para lo que ofrecen. La habitación que nos tocó era enorme, con una cama grandísima y hasta un sofá en la entrada. Y ya que hablamos de cosas agradables, contar con una bañera de hidromasaje fue un lujo total. ¡Y para los que estén pensando en ir con niños, este sitio es perfecto!

Y sobre el WiFi, aquí la cosa se complica un poco. Al estar en un lugar tan tranquilo y apartado, la cobertura es limitada. Así que si estabas esperando poder estar conectado todo el rato, mejor olvídate y disfruta de la desconexión. ¡Vale la pena!

El hotel cuenta con piscina

Hablando del Hotel Cueva del Fraile, la verdad que es una joyita. Ubicado en la Ctra. Buenache, Km 7, 16001 Cuenca, el sitio te deja boquiabierto. La ubicación es espectacular, bien alejado del bullicio, rodeado de naturaleza y hasta hay animales por ahí cerca. Eso sí, la habitación estaba bastante bien, pero había un par de cositas que podrían mejorar, como el plato de ducha, que se notaba un pelín sucio. Pero olvídate de eso porque el personal es de 10. Mi hijo tiene alergias alimentarias y estábamos un poco preocupados, pero Halan y Laura se lucieron. Especialmente la camarera, que nos chequeó las etiquetas de todo en el desayuno. ¡Un amor!

En cuanto a las instalaciones, este lugar es la bomba. Las duchas son dobles, ¡pa' que te des un buen remojón! Y las camas, madre mía, el colchón es tan cómodo que te querrás quedar a vivir. El buffet también es una pasada: crepes, embutido, pan, y aunque le faltaba zumo de naranja, todo lo demás estaba riquísimo. Este sitio es de 3 estrellas pero yo le pondría 4 sin dudarlo. ¡Espectacular!

Además, no puedo dejar de mencionar a todo el equipo. Desde el momento en que llegas, te hacen sentir como en casa. Michel, Paula, Pablo, Jose, Alan y Rosanna son puro amor. Siempre atentos y con una sonrisa, hacen que tu estancia sea mucho más placentera. De verdad, si estuviera un par de días más, me empadrono en Cuenca, ¡menuda experiencia!

Y para los que se lo están preguntando, sí, el hotel cuenta con piscina. ¡Imagina relajarte un rato en su piscina exterior rodeado de jardines! Es un lugar perfecto para disfrutar en familia o con amigos. Sin duda, este es un sitio que recomendaría mil veces, ¡y seguro que volveré!

Se ofrece desayuno en el Hotel Cueva del Fraile

Mira, si buscas un lugar para quedarte, el Hotel Cueva del Fraile tiene sus cosas buenas y sus detallitos que mejorar, pero en general está bastante chido. Está muy bien ubicado, justo a unos kilómetros de Cuenca y con un entorno natural que llena la vista. El servicio es de 5 estrellas, el personal es super amable. Hasta nos dieron un regalito para la perra, un detalle que siempre se agradece. Pero eso sí, la habitación necesita un poco de cariño, especialmente el baño. El tapón de la bañera de hidromasaje no funcionaba, y la ducha fue un rollo también. En general, está bien, aunque hay que pulir algunos detalles.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias de lo más variadas. Unos se quejan de ruidos molestos a las 7 de la mañana por las lavadoras. Imagínate, queriendo descansar y despertando como si estuvieras en una sala de máquinas. También atentos con el tema del restaurante, parece que en vez de servicios, te sueltan todos los platos a la vez. Una pena, porque el hotel tiene mucha posibilidad de ofrecer algo genial, pero hay esas cositas que echan a perder la experiencia.

Aparte, si vas con familia, este lugar se adapta bien. Al estar un poco apartado de la ciudad, es ideal para disfrutar de la naturaleza y escapar un rato del bullicio. Tienen un aparcamiento amplio y un montón de actividades que los peques disfrutan. Y si te gusta la piscina, ¡ya estás! Pero ya te digo, la atención es buena y, de nuevo, el buffet es una de las joyas de la corona, la comida está bien rica y el desayuno buffet se lleva el oro.

Y para responder a esa preguntita: Sí, se ofrece desayuno en el Hotel Cueva del Fraile, y es bastante completo, con gran variedad. Así que si decides ir, ¡la comida no será un problema!

Cuántos metros cuadrados de jardines rodean el hotel

Mira, si estás buscando un sitio para desconectar, el Hotel Cueva del Fraile es la movida. Está en la Ctra. Buenache, Km 7, 16001 Cuenca, así que estás cerca de la capital, pero en un entorno que te da paz y tranquilidad. Si te haces una escapadita con la family o con el grupo de amigos, ¡aquí la vas a romper! Las habitaciones son normales para un hotel de 3 estrellas, nada del otro mundo, pero el servicio es de 4 estrellas, ¡la atención está de lujo! Y aunque la WiFi a veces juega al escondite, ¿quién necesita estar pegado al móvil cuando tienes unas vistas tan chulas?

Aparte, ni te cuento de lo acogedor que es el lugar. Tienes piscina, pista de tenis, voleibol, y un mini parque infantil para que los peques disfruten. Las terrazas son perfectas para relajarte después de un día de aventura. Si te mola la buena comida, el buffet del desayuno tiene variedad para que te llenes el estómago de lo lindo, y el trato del personal es un amor, especialmente Sara en recepción, que es un encanto total.

Y hablando de habitaciones, son amplias y limpias. Sí, la conexión a internet podría mejorar, y la tele no siempre responde como debería, pero eso no va a frenar tu diversión. Ideal para el rollo familiar, y si buscas algo especial para celebrar momentos como una comunión, Michel se encargará de que todo salga perfecto. Lo organizó todo tan bien que te olvides del estrés.

Ahora, en cuanto a los jardines que rodean el hotel, hay unos 8000 metros cuadrados de pura naturaleza, así que te vas a sentir rodeado de verde, que se agradece cuando quieres escapar un rato. Así que ya sabes, ¡apunta el Hotel Cueva del Fraile para tu próxima escapada!

Hay recepcionistas disponibles las 24 horas

Ya te digo, el Hotel Cueva del Fraile es un lugar bonito, no hay duda, y tiene ese “rollo” de estar en un sitio fantástico. Pero, sinceramente, me fui con la sensación de que están sacando ventaja. Las salas de juegos, especialmente la de los peques, están bastante cascadas. Y ni hablemos de las pistas polideportivas, que están hechas polvo. Si quieres que los niños se diviertan un rato, lo llevan crudo.

Las habitaciones están bien, eso sí. Aunque llegamos y encontré la ventana abierta, ¡hacía un frío terrible! Menos mal que tenía buena calefacción, pero la primera noche fue un desastre de frío. Además, había unos cuantos mosquitos dando vueltas, así que no fue la mejor bienvenida. La ducha para los peques fue otra "experiencia" bastante desagradable. Para que te hagas una idea, lo peor para mí fue la comida. Desayuno a 12.50€ y, seamos sinceros, no es que estuviera malo, pero tampoco era para tirar cohetes.

Decidimos cenar en el hotel la noche que llegamos, reservamos con más de una hora de antelación, y al final tardaron un montón en atendernos. Nos pusieron en una mesa con un frío horroroso y nos tiramos más de hora y media esperando. Pedimos cuatro entrantes y un plato principal. La cuenta se fue a casi 70€, y salimos con el estómago a medias. La dorada que pedimos estaba un poco cruda, y las rodajas de naranja no eran precisamente la presentación de un restaurante de lujo. En comparación con otros sitios de Cuenca, sale fatal parado.

Así que en resumen, la próxima vez que vuelva a Cuenca, me buscaré otro sitio donde quedarme. El hotel está bien para pasar la noche, pero no esperes mucho más. Y para responder a la pregunta: sí, hay recepcionistas disponibles las 24 horas, pero a veces parece que están más preocupados por hacer el mínimo esfuerzo. Si buscas un sitio con buena wifi, olvídate, aquí eso no existe. Las vistas son bonitas, eso no te lo quita nadie, pero hay que mirar más allá.

Cómo es el patio central del Hotel Cueva del Fraile

Así que, volviendo al tema del Hotel Cueva del Fraile, la realidad no es muy bonita, la verdad. El lugar tiene 3 estrellas, pero no se lo merece ni de broma. Mi experiencia fue un desastre total. La habitación estaba en el sótano y se notaba que no la habían tocado en años. Al entrar, te encontrabas con un hormiguero que parecía tener más vida que el propio hotel. El pomo de la puerta, arrancado, y la lámpara del pasillo colgando como si estuviera a punto de caerse. La calefacción era del siglo XIX, hacía más ruido que un tren y, para colmo, ¡echaba agua al suelo! Y no hablemos de las almohadas, que eran una broma, de verdad. Sin wifi ni cobertura, y la tele, bueno, digamos que era un mueble decorativo. No lo recomiendo para nada.

Y si hablamos de la ubicación, aunque está en una buena zona, el hotel está muy gastado. Los muebles son de baja gama, todo se siente ordinario. El restaurante no encuentra el rumbo, y el servicio ni se acerca a lo que esperas. Es una pena, porque con el entorno tan bonito que tienen, podrían hacer algo más chido, como reforestar o aprovechar mejor la naturaleza que los rodea. Si llevas a la familia, pueden estar más que adecuados, pero no esperes un nivel de calidad alto.

Ahora, con respecto al patio central del Hotel Cueva del Fraile, la verdad es que no es gran cosa. No aprovechan el espacio como deberían. En lugar de ser un lugar acogedor, se siente un poco abandonado, casi ni te invita a quedarte. Podrían haber hecho algo guay con ese espacio, pero no.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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