
¡Ey, colegas! Si andáis por Olocau, no podéis dejar de pasar por el Bar Faustino, situado en Carrer Major, 5. Este sitio es un auténtico chollo: un bar acogedor donde los bocadillos de tortilla son irresistibles. Desde el desayuno hasta la merienda, aquí siempre hay algo rico para comer. ¡Ideal para quedar con los colegas y echar un buen rato!
Lo mejor es que el Bar Faustino abre desde las 4:30 a.m. hasta las 2 p.m., ¡así que no hay excusas! Ya sea que busques tapas tradicionales o algún plato de la abuela, este lugar tiene de todo para todos los gustos. Es el rincón perfecto para disfrutar de buena comida y un ambiente relajado. ¡No os lo perdáis!
Bar Faustino
Página web
Horarios Bar Faustino
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 4:30–14:00 |
| martes | 4:30–14:00 |
| miércoles | 4:30–14:00 |
| jueves | 4:30–14:30 |
| viernes | 4:30–14:00 |
| sábado | 4:30–14:00 |
| domingo | 4:30–14:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Faustino
Dónde se encuentra el Bar Faustino
¡Ey, colegas! Si estáis por Olocau, tenéis que pasar por el Bar Faustino en el Carrer Major, 5. Aunque íbamos con un poco de miedo después de leer algunas reseñas, nos lanzamos porque el bar de la plaza estaba cerrado. Y, sinceramente, nos llevamos una buena sorpresa. Los bocadillos de “esgarraet”, la tortilla de cebolla y la tortilla de espinacas estaban brutales. Y el pan, fresco y crujiente. ¿Quién se puede quejar con eso? Además, a pesar de lo que dicen por ahí del servicio, la señora que lleva la barra y atiende a las mesas estaba haciendo malabares. Imagina la presión en hora punta. Con nosotros, el trato fue correcto. Valoración general, positiva. Y el precio, chaval, entre 1 y 10€ por persona. ¡Una ganga!
Por otro lado, hay que mencionar que algunas críticas son duras. Entre esos comentarios, leímos sobre el servicio lento. Un grupo llegó a las 10:18 y tuvo que esperar 40 minutos solo para que viniera el camarero. Así, en la mesa, no iban a tener una sonrisa. Yo entiendo que con tres personas en el bar puede ser un infierno. Pero allá nosotros, si estáis con tiempo, vale la pena.
La gente que ha probado el sitio dice que es ideal para recargar energía después de dar un paseo en bici. No es de extrañar, los bocadillos están bien buenos y tienen tortillas para dar y tomar. Y ojo, que para el precio, el almuerzo completo por 5€ (bocadillo, bebida y café) es un chollo. La dueña es maja y profesional, así que si lo que buscas es comer bien y barato, aquí lo tienes.
Eso sí, aparcar por ahí puede ser un rollo, pero si llegas temprano, puedes encontrar algo gratis. Así que ya sabes, si quieres pasar un rato agradable, ya sabes dónde encontrar el Bar Faustino: en el Carrer Major, 5, Olocau, Valencia. ¡Pásate y prueba! ️
Cuál es la dirección del Bar Faustino en Olocau
Mira, hablemos del Bar Faustino en Olocau. Es un sitio que se siente acogedor a primera vista, y lo que más destaca son los bocadillos de tortilla. Cuando pones los dientes en uno, te juro que la textura y el sabor te devuelven a la cocina de la abuela. De verdad, esa tortilla está hecha con cariño. Pinta bastante bien, ¿no? Además, el ambiente es agradable y el personal, en su mayoría, es amable y atento. Si buscas un lugar para comer algo rico, este bar es una opción que no puedes dejar pasar. ¡Altamente recomendado!
Ahora, no te voy a mentir, he escuchado de algunos que no todo es perfecto. Un ciclista aficionado pasó por ahí y decidió almorzar. Él dijo que de los tres bares en Olocau, solo aquí había sitio, y claro, a algo debe deberse. Cuando pidió su bocadillo, la bebida llegó rápido, pero el bocadillo… ¡vaya desastre! Después de esperar 25 minutos y darse cuenta de que se habían “traspapelado” los pedidos, se sintió tan frustrado que terminó pagando la cerveza y saliendo por la puerta. El chaval calificó todo con 1 estrella.
Por otro lado, también hay quien tuvo una experiencia de 5 estrellas. Dicen que los almuerzos son de cine, además de que la limpieza y la calidad son impecables. Con precios que van de 1 a 10 €, eso suena como un buen plan. El tiempo de espera es razonable, entre 10 y 30 minutos, así que hay de todo un poco en este bar.
Pero claro, también está esa otra crítica que te hace dudar. Otra persona mencionó el carácter de la dueña y la calidad de los almuerzos, diciendo que después de una mala experiencia, ni de broma vuelve. El tema de los precios tampoco ayuda, ya que le pareció un abuso pagar más por un cremaet que en otros lugares. La verdad es que hay opiniones para todos los gustos.
Así que si decides visitar el Bar Faustino, ya sabes: está en Carrer Major, 5, 46169 Olocau, Valencia. Tal vez vale la pena arriesgarse y ver qué tal pueden atenderte, a veces es cuestión de suerte. ¿Te animas a probar la tortilla?
Qué tipo de comida se puede encontrar en el Bar Faustino
Mira, la cosa en el Bar Faustino se ha puesto fea. Te diré que, la verdad, cuando llegas te topas con una atención al cliente que es un desastre total. La dueña, si puedes llamarla así, parece que tiene un mal día cada día. Un amigo se fue sin almorzar porque la tipejo que está en la barra le trató fatal. ¿En serio? Si no te gusta la gente, mejor dedícate a otra cosa. Al menos le sirvió para descubrir el Hostal Arquet. ¡Un punto a favor de algo!
Y si pensabas que eso era lo peor, espérate a escuchar sobre las comidas. Un amigo y su pareja estuvieron esperando más de 15 minutos solo para que les atendieran. Luego, llega el bocadillo de tortilla de patatas y parece que le han puesto nada más que aire. Y ni hablemos del pan que usan, porque parece que es lo más barato del hipermecado. Así que si vas con hambre y quieres algo decente, mejor piénsalo dos veces. Y claro, cuando les llegó la cuenta, la mini tostada les salió más cara que un bocata. ¡Venga ya!
De verdad, este sitio se está ganando una fama de nada recomendable. Los bocadillos son una broma: pequeños, sin gracia, y a precio de oro. El servicio es un fiasco y no hay manera de que te atiendan como se debe. Las camareras quieren, pero no pueden, están a merced de la dueña que parece que solo ve la pasta, no el servicio. ¿Para qué sirve tener un bar si no puedes ofrecer algo digno? En fin, si te preguntas qué tipo de comida hay en el Bar Faustino, te diría que los bocadillos son de lo más ridículo, y la tostada grande es más como una mini rota y quemada. Así que, mejor busca en otro lado.
Cuáles son los platos más destacados del menú del Bar Faustino
El Bar Faustino, en Carrer Major, 5, 46169 Olocau, es uno de esos lugares que podrían ser un bombazo por su ubicación y ambiente, pero la experiencia es un poco agridulce. Por un lado, la comida está bastante buena. Te tiras a por un bocata y, la verdad, ¡no te decepcionará! A nosotros nos pilló un poco tarde, justo cuando pensamos que ya no iban a atendernos, y nos atendieron de maravilla. El bocadillo estaba buenísimo y por un precio que ronda entre 10 y 20 € por persona, tampoco se puede pedir más. La cerveseta, los cacaus y las olives son un acierto asegurado para acompañar.
Pero, atención. No todo es miel sobre hojuelas. La dueña del bar tiene esa actitud de “hoy no es tu día”, donde a veces parece que le estás molestando solo por estar ahí. No es la primera vez que escuchamos que su trato puede ser un poco… tirante. Y vale que un bar tiene que tener su identidad, pero parece que a las personas que vienen de fuera les cobra un extra. Hay que estar alerta, porque si no eres del pueblo, los precios pueden ser un dolor.
En general, si solo buscas algo rápido para almorzar, puede que lo saques airoso, pero con la advertencia de que traigas efectivo, porque no tienen datáfono. Y sí, lo de los tamaños de los bocatas lo dicen, y la verdad es que los medios te los ponen más pequeños de lo que esperas, así que ojo con cómo pides. Así que la pregunta del millón: los platos más destacados del menú de Bar Faustino serían la cerveseta, los cacaus y las olives, y si el hambre te aprieta, lánzate por un bocata. Pero ve preparado, que a veces la atención no está al mismo nivel.
A qué hora abre el Bar Faustino
Mira, si estás pensando en pasar por el Bar Faustino en Olocau, te cuento que tiene sus cosas buenas y otras no tanto. Por un lado, tiene 3 estrellas porque, a ver, se come bien y los precios son bastante razonables, sin prisas, así que puedes disfrutar de un buen desayuno. Eso sí, el ambiente no es de los más alegres, les falta un poco de simpatía. En cuanto a limpieza, ahí sí se llevan una buena nota, ¡muy bien! Y ni te digo de los cremaets, están de lujo. Pero ojo, no pidas medio bocata, que te va a decepcionar. ¡Es enano!
Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay veces que la experiencia puede ser una pesadilla. Le doy una estrella a la opción de no aceptar tarjetas. Si no te das cuenta y te toca ir al cajero, el almuerzo te costará 2€ más por las comisiones. Y te digo, los precios suben con las mini tostadas y un almuerzo en plato, ¡15€ y eso sin el gancho de la tarjeta! La verdad, puede que esté bien para un café rápido, pero no creo que vuelva si me tengo que preocupar por eso.
Hicimos una parada un día y aunque el bocata estaba rico, me parece que el camarero no se esforzó mucho en informar sobre el pack de almuerzo. Ni carta nos dieron, así que acabamos pidiendo al azar. Comida un 5, servicio un 3, y ambiente 3. Te lo digo: hay mejores opciones por ahí.
En cuanto al servicio, a veces parece un bar de lo más cutre. La dueña y el del pelo rapado, pareces que tienen un mal día cada vez que entramos. Los mini bocadillos son eso, mini, y el vino... mejor ni hablemos. ¿Cremaet? A mí no se me antoja volver.
Pero no todo es negativo, claro. Si llegas a tiempo, puedes disfrutar de buenos bocadillos, especialmente esas tortillas que son una maravilla. Aunque sí, si llegas un poco tarde, prepárate para quedarte sin cremaet. En general, el ambiente mejora al final y el trato puede cambiar, así que en un buen día, puede ser una experiencia digna de recomendar.
Y para los que se lo preguntan, el Bar Faustino abre a las 12h los sábados, así que si vas, no lo dejes para muy tarde. ¡Baja, disfruta de un buen almuerzo y crúzate los dedos para que el camarero esté de buen humor!
Hasta qué hora se puede visitar el Bar Faustino
Mira, si decides pasar por el Bar Faustino en Olocau, prepárate para unas risas y también un poco de frustración. Para empezar, ya te aviso que pidas cervezas y te sirven unos cacaos u olivas, pero eso va por separado, así que cuida tu bolsillo. La vieja de la barra, que no acepta tarjetas, parece que tiene un chip de amargura. Aquí la agencia tributaria debe tener su curro a tope, porque esto no pinta bien. Como lo oyes, son de esos sitios que, sin hacer nada, acabarán cayendo por su propio peso.
Intenté almorzar allí y, a pesar de tener tres mesas libres, la dueña nos dijo que había que esperar y lo hizo con una mala leche que ni te cuento. Así que, ya sabes, si te tratan así, mejor huir hacia otros bares que sí saben cómo tratar a sus clientes. Aquí hay tantas opciones que no hace falta aguantar eso.
Sin embargo, no todo es negativo. La gente dice que es apto para motoristas que buscan un buen bocata con una birra fresquita, y la terraza está bastante bien. Los precios son bastante bajos, lo que siempre es un plus. Si te apetece ese bocata de tortilla con patata y cebolla, dicen que está de lujo. Así que, si la suerte te acompaña y no pillas a la vieja de mala leche, puede que encuentres una experiencia decente.
Lo que es seguro es que el ambiente suele estar lleno de gente, lo que indica que un par de cosas deben hacer bien. Por lo que he escuchado, la camarera que trabaja ahí tiene su encanto y a veces compensa lo demás, aunque también hay que tener en cuenta las críticas sobre el servicio lento.
En cuanto a la pregunta del millón, si te estás preguntando hasta qué hora puedes visitar el Bar Faustino, normalmente cierran sobre las 11 de la noche. Pero ya sabes, mejor llamar antes, porque la vieja siempre puede tener sus propias reglas etéreas. ¡Así que ve y descubre si te llevas una buena o mala experiencia!
Es necesario hacer una reserva para comer en el Bar Faustino
La verdad, si eres de los que le encanta comer bien, el Bar Faustino en Carrer Major, 5, Olocau tiene sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas. Por un lado, la comida está buena, especialmente los bocatas de tortilla con ajitos, que son la ostia. Pero, ojo, que a veces los precios se descontrolan. 29,5€ por tres bocatas y medio, eso ya me parece un atraco, ¿no? Te digo que el pan no tiene ni idea de lo que es un buen bocata y eso que tienen una panadería enfrente. Al final, parece que aquí algunos se aprovechan del hambre.
Sin embargo, no todo es malo. Si eres ciclista como algunos de mis colegas, van a saber apreciar la limpieza y el orden que tienen en el local. La atención es buena, y el ambiente también. Un 5 estrellas para el servicio, sin duda. Los almuerzos están bastante bien y te puedes plantar a comer algo que no te va a dejar en la ruina: ¡por 10-20€ sales bien comido! Y sí, siempre hay ciclistas en la terraza, lo que habla mucho del lugar.
Si decides probar, no olvides preguntar los precios antes de hacer el pedido, porque, la verdad, en este bar puedes salir con un susto en el bolsillo si no estás atento. Aunque unos dicen que la comida no vale tanto, otros piensan que los precios son excesivos. Hay que tener un ojo avizor al pedir esos bocadillos de tamaño de un pincho. Puede que no sea necesario reservar, pero si vas con un grupo, mejor asegúrate, porque con la actividad de los ciclistas, a veces puede llenarse bastante.
En resumidas cuentas, si te gusta un sitio familiar donde disfrutar un buen almuerzo, el Bar Faustino puede ser tu parada. Pero, ojo, que no te engañen los precios y no te lleves un chasco con los bocatas diminutos. Si lo que buscas es calidad y buen ambiente, podrías repetir, pero ten claro que la próxima vez, pregunta primero.
Qué ambiente se puede esperar en el Bar Faustino
Y hablando del Bar Faustino, menuda joyita que hay en Carrer Major, 5, Olocau. Te digo que aquí las cosas caen en su sitio. La atención es de 5 estrellas, no es exageración, la peña es super cercana y siempre está atenta a lo que necesites. Te sientes como en casa, pero con una caña en la mano, ¡qué más puedes pedir!
Los bocadillos caseros son otro nivel, de verdad. Aunque, ya te lo aviso, con los precios no te vayas a asustar porque por un par de esos bocatas riquísimos y alguna bebida, podrías pensar que te están sacando un ojo de la cara. Ha habido quien se queja de que 11€ por dos medios bocadillos y una bebida es un poco caro... pero si te fijas en la calidad, es más que razonable.
Si lo que buscas son buenos almuerzos, aquí los tienes. ¡No fallan! La dueña y el personal son super majetes, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacer tu visita aún mejor. Al final, la comida, el servicio y el ambiente van de la mano en este lugar.
Así que, ¿qué ambiente se puede esperar en el Bar Faustino? Te lo digo: es un lugar donde la buena onda fluye. Es el tipo de sitio que te abraza al entrar, con esa mezcla entre lo familiar y lo auténtico. La peña te cuida, la comida te llena y, sinceramente, te hace querer quedarte más rato de lo planeado. ¿Te vas a arriesgar a no probarlo?
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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